ESPECTÁCULO

Yanina Latorre evitó saludar a Wanda Nara en Ezeiza: qué dijo

 

La angelita evitó el saludo y contó los pormenores del reencuentro en Ezeiza.

 
Wanda Nara
Wanda Nara

(BUENOS AIRES).- “Ni me acerqué”. Yanina Latorre relató así el tenso momento en el que se cruzó con Wanda Nara en el aeropuerto de Ezeiza, mientras la mediática reclamaba una valija que no había llegado.

La panelista contó que un empleado de equipajes le señaló a Wanda Nara y le dijo “ahí está tu amiga”. “La veo parada al lado de un counter peleando”, describió Latorre, y añadió con picardía: “Tenía 909 valijas y le faltaba una”. El asistente le precisó que “está reclamando una valija que no llegó”.

A pesar de la cercanía, Latorre aseguró que evitó cualquier contacto: “Yo ni me acerqué”. Detalló que “estaba ella, Miguel, los pibes” y un entorno numeroso. “Es una tribu, es mucha gente con mucho bártulo y mucha cosa”, graficó.

La panelista también se refirió a los contratiempos previos que atravesó Nara. “Le robaron los pasaportes, le robaron las carteras”, enumeró. Latorre sostuvo que Wanda Nara desconfía muchísimo del robo y que todo fue medio raro y flojo de papeles.

Latorre fue más allá y expuso un conflicto familiar. “El otro que le quería dejar las chicas en Italia y no le quería firmar los pasaportes. De ahí las quería mandar a Turquía”, dijo. Finalmente, según su versión, Wanda “logró hacer los pasaportes, que la jueza italiana le firme. Hizo todo, llega a la Argentina”.

Cuando la angelita salió de la terminal, notó que “estaban todos los medios esperando a Wanda”. Una persona le propuso: “quedate y esperala con nosotros”. La respuesta fue inmediata: “Ni en pedo, yo me iré a mi casa que mi perro, mi hijo, no sé qué”.

Así, Latorre se retiró sin saludarla y Wanda Nara continuó con el reclamo de la valija extraviada en un regreso al país que, según el relato, ya acumulaba varios sobresaltos.

La llegada de Wanda Nara a la Argentina se produjo después de un tramo judicial complejo en Italia, donde logró que una jueza firmara los pasaportes de sus hijas. Según detalló Latorre, antes de ese desenlace alguien pretendía dejar a las chicas en territorio italiano y luego mandarlas a Turquía. Los pasaportes y las carteras robados durante la estadía europea fueron el anticipo de una vuelta que en Ezeiza sumó un nuevo capítulo: la valija que nunca apareció en la cinta de equipaje, mientras la tribu de la mediática rodeaba el mostrador de reclamos y los cronistas aguardaban en la puerta de arribos.