(BUENOS AIRES).- El futuro de Exequiel Zeballos en Boca podría quedar definido durante esta semana: el interés del Napoli se enfrió por completo y la oferta formal que esperaba el Xeneize por parte del Celta de Vigo nunca llegó. Ante ese escenario, la renovación del delantero volvió a tomar fuerza.
Zeballos continúa entrenándose a la par de sus compañeros, pero no forma parte de las convocatorias para partidos oficiales. Rodolfo Arruabarrena decidió no utilizarlo mientras no haya una definición sobre su futuro. Su vínculo con Boca finaliza el 31 de diciembre de 2026.
Durante las últimas semanas, Napoli apareció como el principal interesado en el extremo. El conjunto italiano avanzó en conversaciones, pero las dificultades para concretar una propuesta para Boca hicieron que la negociación perdiera fuerza. El Celta de Vigo reconoció públicamente que Zeballos estaba entre los futbolistas observados para reforzar el ataque, aunque tampoco presentó una oferta formal.
Esa falta de avances volvió a poner frente a frente a Boca y al entorno del jugador. La alternativa que aparece sobre la mesa es renovar el contrato para evitar que quede libre al vencimiento del vínculo y, al mismo tiempo, permitir que vuelva a estar disponible para Arruabarrena. El Changuito mantiene la intención de no marcharse del Xeneize sin dejarle dinero al club, un punto que podría facilitar las conversaciones.
La renovación como salida
Si se concreta la renovación, Zeballos podría volver a ser considerado por Arruabarrena para los partidos oficiales. Dejaría atrás el momento en el que entrena con el plantel pero observa los encuentros desde afuera. Para el entrenador, recuperar al extremo sumaría una opción ofensiva: el Changuito ya demostró que puede aportar desequilibrio y velocidad en los últimos metros.
Un nuevo contrato también permitiría establecer condiciones para una futura transferencia. La intención es que Boca quede protegido ante una eventual oferta del exterior y que Zeballos pueda continuar su carrera fuera del club si aparece una propuesta que satisfaga a todas las partes. Una renovación no significaría necesariamente que el Changuito se quedará durante varios años en el Xeneize.
Esta semana puede ser decisiva: Napoli ya no aparece como una salida concreta, el Celta no presentó la oferta que Boca esperaba y la renovación volvió a ser una posibilidad real. Si hay acuerdo, Arruabarrena podría volver a abrirle las puertas de las convocatorias y Zeballos tendría una nueva oportunidad de cambiar una historia que, hasta hace pocos días, parecía tener su final lejos de la Bombonera.
