(BUENOS AIRES).- La salida de Exequiel Zeballos de Boca Juniors perdió fuerza después de que Napoli desistiera de avanzar y Celta de Vigo no formalizara su propuesta. La alternativa inesperada para el delantero es continuar en el Xeneize y volver a ser tenido en cuenta por Rodolfo Arruabarrena si no aparece una oferta concreta antes del cierre del mercado europeo.
La operación con Napoli quedó prácticamente descartada por cuestiones vinculadas al juego limpio financiero. El club italiano estaba dispuesto a pagar alrededor de 10 millones de dólares por Zeballos, pero finalmente no pudo concretar su incorporación y la negociación quedó sin avances.
La imposibilidad de Napoli de avanzar modificó el escenario para el futbolista, que hasta ese momento esperaba continuar su carrera en Italia. Zeballos incluso le había explicado a Arruabarrena que tenía encaminado un vínculo por cinco años con el conjunto italiano y que su intención era marcharse de Boca.
Celta de Vigo apareció después como una posibilidad concreta para el futbolista. Durante algunos días, la negociación pareció encaminada y se habló de una transferencia cercana a los 7 millones de dólares por la totalidad de la ficha. Sin embargo, el conjunto español no mejoró su propuesta inicial de seis millones ni avanzó en las conversaciones contractuales con Zeballos.
El cierre del mercado de pases europeo empieza a limitar las opciones para el delantero. Al momento descrito, quedaban apenas dos semanas y no había una propuesta firme que permitiera pensar que la salida se concretaría en esa ventana. La dirigencia de Boca y Zeballos todavía tienen tiempo para definir qué camino tomar.
Zeballos continuaba entrenándose con el plantel de Boca, aunque no era convocado para los partidos oficiales porque su situación contractual y deportiva seguía pendiente de resolución. Cuando surgió el interés de Celta, Arruabarrena decidió no utilizarlo hasta que se resolviera su futuro, aunque le permitió seguir trabajando con el grupo principal.
La alternativa de seguir en Boca
Rodolfo Arruabarrena ya le había manifestado, cuando asumió como entrenador, que consideraba a Zeballos una pieza importante para su proyecto futbolístico. En esa conversación, el delantero le explicó que esperaba marcharse y que tenía encaminado el vínculo con Napoli.
El atacante nunca dejó de trabajar con sus compañeros durante el período en que su futuro estuvo sin resolver. Esa continuidad podría favorecer una eventual reincorporación al equipo si finalmente no se concreta ninguna transferencia antes del cierre del mercado.
La intención de Zeballos, si no encuentra una salida en este mercado, es renovar su contrato por un año para no dejar Boca en condición de libre en diciembre. Esa renovación mantendría una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares y le permitiría al Xeneize evitar la pérdida de uno de sus futbolistas sin recibir dinero a cambio.
La continuidad del delantero podría darle a Arruabarrena una alternativa ofensiva que conoce bien y que ya había incluido en su plantel ideal. Si Zeballos permanece, el entrenador podría reincorporarlo progresivamente a las convocatorias, después de haberlo marginado de los partidos mientras se definía su situación.
Leonel Flores considera a Zeballos una inspiración y suele pedirle consejos, una señal del lugar que el delantero todavía ocupa dentro del grupo. Para Arruabarrena, su permanencia representaría recuperar una opción ofensiva que había considerado para su proyecto.
Así, Napoli quedó atrás, Celta de Vigo no terminó de avanzar y Boca podría retener a un futbolista cuya salida parecía encaminada. Si no aparece una propuesta firme antes del cierre del mercado europeo, Zeballos tendrá la posibilidad de renovar por un año y volver progresivamente a las convocatorias.
