VIDA Y ESTILO

5 hábitos cotidianos que te llevan a consumir más sal sin darte cuenta, según Alberto Cormillot

 

El médico enumeró cinco hábitos cotidianos que aumentan el consumo de sodio y compartió alternativas para cuidar la alimentación.

 
Alberto Cormillot
Alberto Cormillot

(BUENOS AIRES).- “Olvidarse de todo lo agregado después de cocinar: El kétchup, la mostaza, la mayonesa, la salsa de soja, los caldos concentrados, que son una bomba de sodio, y las sopas instantáneas, que tienen mucho, mucho sodio.” Así lo señaló Alberto Cormillot, quien identificó cinco hábitos cotidianos que pueden llevar a consumir más sal sin darse cuenta. La explicación fue durante una conversación con Eduardo Feinmann, en el programa Alguien tiene que decirlo, el 31 de agosto.

El salero de la mesa no es el único punto que hay que revisar para bajar el consumo de sal. El primer hábito que enumeró Alberto Cormillot fue: “Creer que alcanza con sacar el salero de la mesa: Eso no lo garantiza. Es una de las maneras, pero no lo garantiza.” La frase resume que retirar el salero puede ayudar, pero no alcanza para controlar todo el sodio presente en las comidas.

El pan, las galletitas y los cereales formaron el segundo grupo de advertencias. Alberto Cormillot planteó que pensar que solo tienen sodio los alimentos salados puede llevar a pasar por alto productos cuyo sabor no parece tan salado. “Pensar que solo tienen sodio los alimentos salados: Por ejemplo, pan, galletitas, cereales; esos pueden no ser tan salados y, sin embargo, aportan mucho sodio.” El señalamiento apunta a mirar más allá del gusto al elegir qué comer.

El sándwich y la picada fueron el tercer hábito señalado. La combinación de pan, fiambre, queso y aderezos reúne varios componentes que Cormillot pidió no subestimar: “Subestimar el clásico sándwich o la picada: Un pan, fiambre, queso y aderezos… tenés una bomba de sodio.” La advertencia se enfocó en la suma de ingredientes de una preparación cotidiana, no solo en la sal que alguien pueda agregarle al plato.

El rótulo de un producto tampoco permite saber por sí solo si tiene poco sodio. El cuarto hábito fue confiar en que un producto con la leyenda «light» necesariamente es bajo en ese componente. “Confiar porque un producto dice «light»: Puede ser light en grasas, puede ser light en azúcar o en calorías; no significa que sea bajo en sodio”, explicó Alberto Cormillot. La aclaración separa la reducción de grasas, azúcar o calorías de la cantidad de sodio.

El quinto hábito pone el foco en el momento posterior a la cocción. Cormillot advirtió que una comida puede incorporar sodio por los productos que se suman al final, entre ellos el kétchup, la mostaza, la mayonesa, la salsa de soja, los caldos concentrados y las sopas instantáneas. La recomendación no se limita a cocinar con menos sal: también exige revisar qué se agrega después.

Cómo cuidarse en las comidas

Las opciones bajas en sal incluyen el uso de hierbas, especias, ajo, cebolla, jengibre, ajíes y jugo o ralladura de limón para dar sabor sin agregar sal. Los aderezos caseros pueden prepararse con aceite de oliva, limón o vinagre y mostaza en grano o en polvo, en lugar de aderezos comerciales. Para las picadas, aparecen como alternativas los frutos secos tostados sin sal, bastones de zanahoria, pepino o apio con hummus casero y pochoclos caseros con pimentón. Alberto Cormillot cerró con un consejo general: “Cuidate vos, porque si vos no te cuidás, no te cuida nadie”.