(BUENOS AIRES).- “Estábamos viviendo juntos todavía cuando ellos se conocieron”, recordó Ana Paula Dutil sobre el momento en que se enteró del romance entre Emanuel Ortega y Julieta Prandi. Sus declaraciones volvieron a circular después de que la pareja se casara el martes 15 de septiembre en el Registro Civil de San Isidro, en una ceremonia íntima ante apenas 36 invitados.
Dutil y Ortega estuvieron casi veinte años juntos, tuvieron dos hijos y formaron un hogar en Miami, donde vivieron casi una década. La relación se terminó durante la pandemia, pero la separación no implicó que cada uno tomara su rumbo de inmediato: durante un tiempo siguieron bajo el mismo techo, él en una habitación y ella en otra. Fue en medio de esa transición cuando el cantante conoció a Prandi.
Ana Paula Dutil lo contó en varias notas a lo largo de los años. “A los dos meses se vino para Buenos Aires, pero ya estaba en pareja con Julieta”, aseguró. Y en 2024 precisó el escenario exacto de aquel episodio: “Pero estábamos separados”. Mientras el vínculo entre su exmarido y la actriz avanzaba de manera rápida, ella atravesaba una depresión que invadía cada vez más espacios de su vida.
Tras el casamiento, Ana Paula Dutil rompió el silencio con un mensaje escrito que le envió a Karina Iavicoli y que la periodista leyó al aire de LAM (América TV). Allí, la expareja de Ortega se refirió al lugar que sus hijos le dan a Prandi: “La quieren mucho a Julieta y eso dice mucho para mí y me parece muy importante. Siempre el amor se celebra. Les deseo lo mejor, que sean muy felices y no quiero hablar en este momento porque es el momento de Julieta y Emanuel”.
Sobre cómo procesó la noticia del nuevo amor de su exmarido, Dutil reconoció que atravesó un momento interno difícil, aunque eligió la comprensión. “Le pasó a él, me podría haber pasado a mí, pero no me pasó. Yo creo que ahí estuvo en juego mi ego diciendo… ‘¡Qué rápido que me reemplazó!’ Pero es parte de la vida”, señaló, y agregó: “Uno se enamora y no elige cuándo, ni dónde, ni cómo, ni de quién. Es así”. En otra entrevista, incluso deslizó una referencia enigmática al triángulo: “Emanuel, Julieta y yo sabemos que no fue así, pero está todo más que bien porque, repito, me podría haber pasado a mí también”.
La depresión que venía de antes
La separación no fue el origen de su enfermedad. “Mi depresión empieza de antes, bastante años antes. No estuve bien medicada. No fui diagnosticada”, explicó Ana Paula Dutil. El regreso a la Argentina con sus hijos, tras la ruptura definitiva, profundizó el cuadro. “Durante la pandemia me separo, me mudo, porque viví casi 10 años afuera en Miami. Fue todo junto. Nos separamos allá y me vuelvo con mis hijos. Llegar acá no sé por qué fue peor. Me puse peor, me hundí profundamente, puedo decirlo”, rememoró.
En ese período pasó largas horas en la cama, se aisló y empezó a tomar alcohol para anestesiar lo que sentía. “Me adormecía. Hacía que esa tristeza que estaba, que era constante, como un agujero en el pecho, como si algo faltara acá, no sé… me mareaba y la llevaba mejor”, relató. La situación llegó a un punto crítico: “No sabía qué me estaba pasando. Y empezó a aparecer el alcohol en exceso. Allá (en Miami) hubo dos intentos de suicidio; después hubo uno más acá, en el 2021”, contó. Ese último episodio terminó con su internación: Julieta Ortega, hermana de Emanuel y una de sus amigas más cercanas, vivía en el mismo edificio, no logró comunicarse con ella, avisó a su hermano y juntos ingresaron al departamento para asistirla. Con los tratamientos posteriores, Ana Paula Dutil comenzó el camino de reconstrucción.
