(BUENOS AIRES).- Desde 2021, Ana Paula Dutil trabaja de manera sostenida en proyectos de reconstrucción y decoración de casas, una actividad que convirtió un interés personal en un nuevo proyecto profesional. El trabajo empezó a tomar otra dimensión después de sus primeros encargos familiares y, con el tiempo, se extendió por fuera de ese círculo. A los 55 años, la madre de los hijos de Emanuel Ortega atraviesa una etapa marcada por nuevos proyectos y una mirada diferente sobre su propia historia.
Ana Paula Dutil fue modelo y durante años mantuvo un perfil alejado de la exposición mediática. Después de vivir una década fuera de la Argentina, regresó al país y comenzó a transitar una nueva etapa de su vida. Ese regreso coincidió con la posibilidad de poner en práctica un gusto que ya formaba parte de su rutina. Durante años había aplicado su mirada sobre los espacios en sus propias casas.
El vínculo de Ana Paula Dutil con la decoración no surgió de una formación profesional específica. El interés estuvo siempre presente y se expresó primero en decisiones tomadas para sus propios hogares. Cuando volvió a la Argentina, sus familiares fueron quienes primero confiaron en ella para realizar distintos trabajos. Esos pedidos funcionaron como el primer ámbito concreto para desarrollar esa habilidad personal.
Una amiga impulsó a Dutil a mostrar lo que estaba haciendo y esa decisión amplió el alcance de la actividad. Poco a poco, comenzaron a aparecer nuevos encargos por fuera de la familia. Desde 2021, el trabajo se volvió más sostenido y la reconstrucción de casas pasó a ocupar un lugar estable dentro de su vida laboral.
La reconstrucción de una casa también tiene para Dutil un sentido que excede la estética. La exmodelo encuentra una relación entre ordenar y transformar los espacios y el proceso personal que atravesó durante los últimos años. Desde su mirada, intervenir una vivienda puede representar una manera de volver a organizar la vida después de momentos de cambio. Esa conexión es parte del motivo por el que hoy disfruta especialmente de la actividad.
La etapa personal de Dutil incluyó momentos complejos relacionados con su salud mental, un tema sobre el que habló públicamente en los últimos años. Poner en palabras aquello que había vivido resultó importante para su proceso y generó que otras personas se acercaran para compartir sus propias experiencias. Actualmente asegura encontrarse mejor, aunque mantiene una actitud atenta hacia su bienestar. También reconoce la importancia de cuidar su salud y prestar atención a las señales que puedan aparecer.
Los cuatro hijos de Dutil ocupan un lugar central en su presente: Teo y Noe Ranuschio, fruto de su primer matrimonio con Fernando Ranuschio, y Bautista e India Ortega, nacidos de su relación con Emanuel Ortega. Según contó, Teo, Noe, Bautista e India fueron una parte fundamental de su sostén durante los momentos más complejos y continúan siendo una de sus principales prioridades. El acompañamiento de profesionales, familiares y amigos también fue importante para avanzar. A los 55 años, Dutil combina ese proceso todavía abierto con una ocupación que nació en su vida cotidiana y terminó convirtiéndose en un nuevo camino profesional.
