(BUENOS AIRES).- Aníbal Moreno volvió a trabajar de manera diferenciada este miércoles 9 de septiembre en el Camp y su presencia ante Atlético Tucumán, el sábado 12 en el José Fierro, quedó comprometida. El volante central de 27 años padece una lumbalgia producto de una discopatía lumbar y todavía no tiene el alta médica. River sigue pendiente de la evolución de Aníbal Moreno y, por ahora, el mediocampista aparece como una incógnita para el partido.
La discopatía lumbar consiste en el deterioro o la inflamación de las almohadillas que separan las vértebras de la zona baja de la espalda. En un deportista de alta competencia, esa afección dificulta la amortiguación frente a los impactos y los giros bruscos. El cuadro puede provocar una lumbalgia persistente que impide correr y patear con normalidad hasta que ceda, una limitación que explica la cautela con Moreno.
El dolor que padece Aníbal Moreno se arrastra desde la eliminación de River en la Copa Sudamericana frente a Santa Fe. En ese partido, el volante debió ser reemplazado durante la parte final y desde entonces comenzó una recuperación que todavía no le permitió volver a entrenarse con normalidad. El futbolista, ex Palmeiras, quedó así condicionado en los compromisos posteriores.
Aníbal Moreno se bajó a último momento de la lista para el partido contra Banfield. Después, en la previa del encuentro ante Independiente Rivadavia, fue exigido físicamente, pero las respuestas no fueron óptimas. Esa reacción derivó en que quedara afuera tanto del once titular como del banco de suplentes, una señal de que la zona todavía no respondía como el cuerpo técnico esperaba.
El cuerpo técnico encabezado por Leonardo Ponzio y el área médica de River resolvieron que el mediocampista mantenga una rutina especial de recuperación. La decisión apunta a no apurar los tiempos porque se trata de una zona sensible, por lo que Moreno continúa moviéndose apartado del grupo principal. Este lunes 7 de septiembre, además, Aníbal Moreno quedó al margen del amistoso informal contra All Boys.
El seguimiento de Aníbal Moreno será día a día, con fisioterapia y fortalecimiento de los músculos de la zona afectada. River tiene previsto realizar la práctica del viernes en Cantilo y luego viajar a las 18 desde Aeroparque rumbo al Noroeste argentino, antes del duelo del sábado. Ese calendario deja poco margen para una evolución que modifique el escenario: su presencia ante Atlético Tucumán sigue comprometida, aunque todavía no fue confirmado que quede definitivamente afuera.
Fausto Vera se afianza mientras tanto como el dueño del mediocampo de River y aparece como la alternativa que le da aire a Ponzio. El exjugador de Corinthians ganó terreno en la mitad de la cancha y transmite tranquilidad mientras el cuerpo técnico espera recuperar a Aníbal Moreno en plenitud física. River enfrentará a Atlético Tucumán el sábado 12 de septiembre en el José Fierro, con la disponibilidad del volante todavía pendiente.
