BOCA JUNIORS

Rodolfo Arruabarrena busca romper una racha negativa ante San Lorenzo

 

El Vasco lo enfrentó tres veces en su primer ciclo y perdió todas; el domingo, en el Nuevo Gasómetro, tendrá la revancha estadística

 
Rodolfo Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena tiene una cuenta pendiente con San Lorenzo que arrastra desde su primer ciclo como entrenador de Boca: lo enfrentó tres veces y perdió las tres. Este domingo, en su regreso al banco xeneize, el Vasco tendrá una nueva oportunidad cuando su equipo visite al Ciclón en el Nuevo Gasómetro, con la chance de quebrar un historial que todavía no le fue favorable como director técnico del club.

Los números de aquella primera etapa son elocuentes. Arruabarrena se cruzó con San Lorenzo en tres oportunidades y en todas cayó derrotado, un registro que lo deja como uno de los pocos clásicos que no pudo ganar en su paso anterior por la conducción del equipo. Por eso, el duelo del domingo aparece como un capítulo especial dentro de su segunda gestión.

El regreso de Arruabarrena al banco de Boca llegó con otro clásico de por medio. Desde su vuelta, disputó un solo cruce entre los grandes: un empate 1-1 ante Racing. Ahora, ante el Ciclón, tendrá el segundo examen de esta nueva etapa y la posibilidad de modificar de entrada una estadística que lo acompaña desde hace años.

La racha, sin embargo, no es solo personal del entrenador. Boca acumula cuatro partidos sin perder ante San Lorenzo, aunque el registro pierde fuerza cuando se analiza de cerca: en los últimos cuatro enfrentamientos hubo dos triunfos xeneizes y dos empates, pero tres de esos encuentros se jugaron en La Bombonera. Recién el último antecedente en el Pedro Bidegain terminó con victoria azul y oro: fue un 2-0, que todavía es la última alegría del equipo en ese estadio.

La cuenta pendiente de visitante

Ese triunfo de 2019 marca el límite de una sequía que Boca buscará cortar el domingo. En aquel partido, el equipo, dirigido entonces por Gustavo Alfaro, se impuso 2-0 con goles de Lisandro López y Jan Hurtado. Desde entonces, el Xeneize no volvió a ganarle a San Lorenzo como visitante: ya son siete años sin victorias en esa condición, un antecedente que el conjunto azul y oro tendrá en la mira cuando pise el Nuevo Gasómetro.

El contexto actual juega a favor de las expectativas. Boca llega al clásico con una extensa racha de partidos sin perder y con uno de los resultados más resonantes de su semestre: la eliminación de São Paulo en la Copa Sudamericana. Ese envión es el que Arruabarrena intentará trasladar a un partido de características distintas, con la obligación de sostener el buen momento del equipo en el torneo local.

Del otro lado, San Lorenzo también llega con sus propias urgencias. El Ciclón atraviesa una estadística reciente poco favorable en los partidos contra los grandes y buscará aprovechar la localía para revertir esa tendencia ante su clásico rival de toda la vida. El duelo del domingo, más allá de los puntos en juego en la tabla, ofrece un condimento estadístico adicional: si Boca gana, cortará la racha de siete años como visitante y Arruabarrena conseguirá, por fin, su primer triunfo ante San Lorenzo como técnico del Xeneize.