(BUENOS AIRES).- Bad Bunny es millonario, pero no billonario: las estimaciones sobre su patrimonio neto lo ubican entre 50 y 100 millones de dólares, muy lejos de los 1.000 millones de dólares que marcan el umbral para esa categoría. Bad Bunny construyó esa fortuna con giras, reproducciones digitales, contratos con marcas y negocios, aunque nunca hizo pública una cifra oficial sobre el dinero que posee.
Las estimaciones disponibles no son uniformes. Algunos cálculos financieros y reportes de la industria sitúan su patrimonio entre 55 y 65 millones de dólares en 2026, mientras que otra valuación especializada lo lleva a 100 millones. Esas valuaciones toman en cuenta ingresos, derechos, propiedades y gastos, pero no reemplazan un dato oficial difundido por el artista.
La música es el centro de sus ingresos. Bad Bunny fue el artista con más reproducciones en Spotify en 2020, 2021, 2022 y 2025, una regularidad que sostiene el flujo de dinero aun fuera de los lanzamientos. Su impacto también se reflejó en los Premios Grammy 2026: Debí Tirar Más Fotos ganó Álbum del Año y se convirtió en el primer disco íntegramente en español en recibir ese premio.
Las giras aportan una parte mayoritaria de esa riqueza. Debí Tirar Más Fotos World Tour recaudó 99,1 millones de dólares y vendió más de 630.000 boletos en diciembre del año pasado; además, los ocho conciertos de enero sumaron 62,5 millones y 409.000 entradas. El DTMF World Tour, iniciado a fines de 2025, acumuló 107 millones de dólares en 12 conciertos y vendió 697.000 entradas.
Los negocios fuera del escenario amplían el patrimonio. Bad Bunny tiene acuerdos con Adidas, Calvin Klein, Corona y Cheetos, y sumó participaciones en películas y series como Bullet Train, Cassandro y Narcos: México. También es copropietario de Los Cangrejeros de Santurce y abrió el restaurante Gekk? en Miami. En bienes raíces, pagó 8,8 millones de dólares por una mansión en Hollywood Hills en 2023 y 8,9 millones por otra en Los Ángeles en 2024.
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX le dio exposición global, pero no un pago millonario directo. Bad Bunny encabezó la presentación del 8 de febrero de 2026 ante una audiencia estimada en más de 100 millones de personas y quedó como el primer artista en cantar completamente en español en ese escenario. La política histórica de la NFL establece que la liga cubre producción y logística, además de un pago simbólico mínimo; el beneficio económico posible llega después, por más reproducciones, ventas y demanda de conciertos.
Convertirse en billonario no está descartado en teoría, pero exigiría cambiar de escala. Bad Bunny tendría que crear y conservar la mayoría de una marca global, adquirir los derechos de sus grabaciones y multiplicar inversiones en empresas, bienes raíces, deportes o gastronomía. A los 32 años y con una fortuna estimada en torno de 100 millones de dólares, tiene tiempo para intentarlo; hoy, sin embargo, la distancia hasta los 1.000 millones sigue siendo amplia.
