(BUENOS AIRES).- «Estaba armado porque estaba siendo amenazado de muerte», declaró Callejero Fino ante la Justicia para explicar por qué llevaba consigo un arma de guerra. Su versión cobró ahora un giro inesperado: la Justicia detuvo a Carlos Mauricio Fernández, alias «Mauri», exrepresentante del cantante y señalado por el propio músico como la persona que lo habría amenazado.
Simón Natanael Alvarenga, nombre real del artista, permanece detenido desde fines de agosto. Ese día fue interceptado mientras circulaba por la zona de Tigre a bordo de una camioneta sin patente, y en el procedimiento los investigadores encontraron una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada. A partir de ese hallazgo quedó imputado por portación ilegal de arma de guerra, un expediente que contempla una eventual pena de prisión en caso de condena.

Su primera declaración no ayudó a su defensa: sostuvo que el arma no le pertenecía y tampoco pudo explicar por qué se encontraba dentro del vehículo. Después, sin embargo, volvió a presentarse ante el fiscal Cosme Iribarren y cambió su relato, cuando aseguró que portaba el arma porque estaba siendo amenazado de muerte.
El avance de la investigación incluyó allanamientos en Escobar, Ingeniero Maschwitz, un country y varios locales. Uno de esos operativos terminó con la detención de Fernández, quien fue representante de Callejero Fino hasta 2021 y sería la persona a la que el cantante hizo referencia cuando declaró que recibía amenazas.
La detención podría convertirse en un elemento relevante para determinar si efectivamente existieron las intimidaciones que el músico mencionó como explicación para llevar consigo la Glock. Esa línea investigativa, de todos modos, no modifica por el momento la situación procesal del artista, que continúa privado de su libertad.

Por qué el cantante sigue detenido
Aunque las circunstancias particulares de este tipo de imputación pueden permitir una excarcelación, la Justicia evaluó los antecedentes del músico y los posibles riesgos procesales antes de resolver que continuara detenido. Uno de los elementos que pesaron en esa decisión fue una condena previa por robo a mano armada, por la que Callejero Fino cumplió arresto domiciliario y utilizó una tobillera electrónica.
El expediente por el arma hallada en la camioneta sigue abierto, y la causa por la portación ilegal avanza de forma paralela a la investigación sobre las presuntas amenazas. Para el cantante, el nuevo capítulo puede resultar doble: por un lado, aportar respaldo a la versión que dio ante el fiscal Iribarren; por otro, sumar scrutiny sobre las circunstancias que rodearon el episodio de Tigre. Mientras tanto, la detención de su exrepresentante abre una nueva línea alrededor de las intimidaciones denunciadas y de quiénes participaron en el episodio que terminó con su arresto.
