Mucho antes de convertirse en una de las influencers más reconocidas y de instalarse en el centro de la escena por su relación con Alexis Mac Allister, Cami Mayan tuvo una infancia muy ligada a su familia y a la vida de barrio. La influencer nació y creció en Villa Santa Rita, junto a sus padres y su hermana menor, Belén.
Al recordar aquellos años, Cami los define como una etapa feliz y tranquila, marcada por los momentos compartidos en familia y por una particular actividad que realizaba cuando era chica. «A mi niñez la recuerdo linda y amena. Siempre fui una nena muy feliz y que aspiraba a un montón de cosas», contó en diálogo con la revista Gente.
Durante su infancia, además, tuvo un acercamiento al mundo artístico que pocos conocen. Antes de dedicarse a las actividades que la llevaron a hacerse conocida, hacía comedia musical. «De chiquita hacía comedia musical y hoy no lo hago porque no tengo el tiempo, pero la verdad es algo que me gusta y que sirve para desarrollar muchísimo la creatividad», recordó.
Pero si hay una imagen de aquellos años que Cami Mayan conserva especialmente, es la de los regresos a casa junto a su papá después del jardín. Ese recorrido a pie por el barrio se convirtió en uno de sus recuerdos más queridos. «Me gustaba mucho cuando mi papá me iba a buscar al jardín porque volvíamos caminando a mi casa y él me iba contando cosas. Sentía que podía hablar de todo con él y hasta el día de hoy es así», reveló.
La familia también tuvo como protagonista a Belén, su hermana menor, con quien se lleva cuatro años. Para Cami, esa diferencia de edad fue clave para compartir una gran cantidad de experiencias. «Belu es mi hermana más chica. Nos llevamos cuatro años y es una linda diferencia porque compartimos muchas cosas y lo que no compartimos también está bueno porque nos acompañamos mutuamente. Siempre viví con mis papás y con mi hermana», contó.
Cami Mayan muy ligada a la vida de barrio
La infancia de las hermanas transcurrió además en un entorno muy ligado a la vida de barrio. Ambas fueron a la primaria y a la secundaria en un colegio ubicado a pocas cuadras de su casa, en una zona que Cami todavía recuerda con especial cariño. «Fuimos toda la primaria y la secundaria a un colegio a cuatro cuadras de mi casa en un barrio súper tranquilo. Porque si bien Santa Rita es en Capital Federal, sigue siendo muy barrio», explicó.
