(BUENOS AIRES).- “Uno se convierte en abuelo y empieza a entrar a un mundo nuevo lleno de reglas nuevas, reglas que tu no pusiste”, dijo Catherine Fulop al hablar de las pautas de crianza que debe respetar como abuela de Gia. La actriz venezolana contó que debe adaptarse a las decisiones de crianza de Oriana Sabatini y expuso la distancia que puede surgir entre la expectativa de una abuela y las reglas de los padres.
La reflexión surgió en un video publicado en su cuenta de Instagram, donde Fulop habló sobre lo que significa para ella ser abuela. Se mostró movilizada y describió un escenario distinto del que había imaginado: con la llegada de un nieto aparecen pautas fijadas por los padres. Gia es la hija de Oriana Sabatini y Paulo Dybala, quienes se convirtieron en padres por primera vez en marzo, en Italia, después de casarse en 2024.
Fulop desarrolló esa idea al explicar que el rol de los abuelos queda condicionado por las decisiones de quienes crían a la beba. “Uno se convierte en abuelo y empieza a entrar a un mundo nuevo lleno de reglas nuevas, reglas que tu no pusiste”, expresó. La frase resume el punto de fricción que planteó: ella quiere estar cerca de Gia, pero no define las pautas que organizan el cuidado cotidiano.
La actriz enumeró las consultas y los límites que aparecen cuando comparte tiempo con su nieta. “Qué no, qué si, que a qué hora duerme, que a qué hora no duerme, que cuánto come, que no come, que sí, que no… ¡Todo eso!”, relató. Los horarios de sueño y las indicaciones sobre la alimentación son, para Fulop, parte de ese conjunto de reglas que antes no tenía que pedir ni negociar.
La necesidad de consultar aparece como uno de los puntos que más le cuesta aceptar en su vínculo con Oriana. “Y es una sensación rara de tener que estar pidiendo todo el tiempo permiso por algo que uno creía que era algo que estaba dado por sentado”, reconoció. Fulop explicó que su malestar nace de tener que pedir autorización para cuestiones que antes consideraba naturales dentro del vínculo familiar.
Catherine Fulop también admitió que esa dinámica puede profundizar una distancia dolorosa. “Es fácil sentir que hay una distancia que duele aunque nadie lo dice en voz alta”, aseguró. A la vez, buscó leer las nuevas reglas desde el lugar de Oriana y no como una señal de rechazo: “También está interesante mirar esas nuevas reglas de otro modo: que no son un rechazo, es el maravilloso y simple hecho de que tu hija o tu hijo están ocupando por primera vez su lugar de ser papá o mamá”.
La conclusión de Fulop fue que el desafío consiste en acompañar sin imponer su propia manera de hacer las cosas. “Ahí está la tarea difícil de sostener esas ganas de estar cerca más allá de que no sea a tu modo y de que sí va a haber un lugar para esta abuela aunque sea diferente que antes”, señaló. El 19 de abril, la actriz había saludado a Oriana por sus 30 años y celebrado su maternidad. Ahora planteó que su lugar también debe cambiar: “Ya no eres mamá, eres abuela. Así que el que nos damos cuenta de esto es empezar a despedirse de esa abuela que imaginamos que seríamos y darle paso a un nuevo vínculo, a unas nuevas reglas y a una nueva forma de amar, de amar sin medida”, concluyó.
