(BUENOS AIRES).- La sucesión de Chiche Gelblung deberá establecer qué empresas, participaciones, marcas, contratos y derechos estaban efectivamente a su nombre al momento de su muerte. El punto resulta central porque su trayectoria incluyó proyectos periodísticos, televisión, radio, revistas y medios digitales, pero no todo aquello con lo que estuvo vinculado integra automáticamente su patrimonio. La definición de los bienes heredables dependerá de la titularidad concreta de cada activo.
MinutoUno es uno de los antecedentes que muestran la diferencia entre participar en un proyecto y conservar su propiedad. Gelblung estuvo entre los impulsores del medio y posteriormente lo vendió; terminó bajo el control del empresario Cristóbal López. El recorrido de ese portal muestra que no todos los medios con los que estuvo relacionado durante su carrera quedaron necesariamente dentro de su patrimonio personal.
La actividad de Chiche Gelblung también se concentró en el ámbito digital durante los últimos años. Dirigió InfoVeloz y continuó trabajando en diferentes señales de televisión y radios, mientras mantenía una presencia activa en la agenda periodística. Esa continuidad laboral no permite concluir por sí sola que fuera titular de las empresas, marcas, contratos o derechos vinculados con cada espacio.
El patrimonio sucesorio puede incluir inmuebles, cuentas y activos financieros, participaciones societarias, vehículos, derechos económicos y otros bienes registrados a nombre del fallecido. En el caso de Gelblung, cada categoría debe ser analizada para determinar si formaba parte de sus bienes al momento de la muerte. La sucesión también debe contemplar las eventuales deudas y obligaciones pendientes, porque abarca tanto los activos como el pasivo.
Los derechos sobre su producción periodística requieren un análisis separado. Gelblung trabajó durante décadas en televisión, radio, revistas y medios digitales, pero haber participado en un programa o haberlo conducido no significa necesariamente ser propietario de sus derechos. Los archivos audiovisuales, las grabaciones de programas, las fotografías, las publicaciones y otros materiales pueden estar sujetos a contratos con canales, productoras, editoriales u otras empresas. Por eso, no todo el material generado durante su carrera puede considerarse automáticamente parte de su herencia.
La familia de Gelblung se formó junto a Cristina Seoane, con quien tuvo tres hijos: Federico, María y Magdalena. Federico estuvo relacionado con el ámbito empresarial y con el trabajo en medios; María desarrolló su actividad como docente y también participó en tareas de producción; Magdalena tuvo una trayectoria más pública, con trabajos como periodista y modelo. La familia se amplió con siete nietos, que ocuparon un lugar importante en la vida personal del periodista.
Los hijos y el cónyuge tienen derechos hereditarios en la Argentina y, en determinadas circunstancias, integran el grupo de herederos forzosos. Esa condición no implica que todos los bienes se repartan automáticamente en partes iguales entre ellos. El proceso debe identificar los activos y pasivos, separar los bienes que no eran de su propiedad y revisar los derechos sujetos a contratos con terceros. Solo después de esa tarea podrá precisarse qué parte de la actividad y del patrimonio de Chiche Gelblung queda comprendida en la sucesión.
