ESPECTÁCULO

Daniel Osvaldo fue trasladado a un hospital de mayor complejidad: las razones

 

El exfutbolista fue derivado tras permanecer internado desde el 15 de septiembre por un fuerte dolor torácico y complicaciones en su estado de salud.

 
Daniel Osvaldo
Daniel Osvaldo

(BUENOS AIRES).- “sigue grave y necesita atención de alta complejidad”, dijo Ángel de Brito. Daniel Osvaldo fue trasladado el 28 de septiembre de 2026 al Hospital Bicentenario de Monte Grande por la gravedad de su cuadro. El exfutbolista permanece internado desde el 15 de septiembre, cuando ingresó de urgencia por un fuerte dolor torácico. La derivación se concretó en las últimas horas, luego de su paso por otros centros de salud.

Ángel de Brito explicó que el traslado respondió a que Osvaldo “sigue grave y necesita atención de alta complejidad”. La situación se complicó y requirió la intervención de un equipo médico con aparatología más avanzada. El pase se produjo dentro de una internación que continuaba activa y estuvo vinculado con la necesidad de contar con un nivel de atención superior. La explicación precisó tanto la condición del exfutbolista como el motivo concreto de la derivación.

El recorrido hospitalario de Daniel Osvaldo incluyó tres etapas antes de su llegada al centro de Monte Grande. En un primer momento fue trasladado a un hospital de Banfield; luego pasó a un hospital público de Llavallol y, finalmente, al Hospital Bicentenario de Monte Grande. La secuencia fue detallada por Ángel de Brito al informar el cambio de institución. El último destino quedó definido como un hospital de mayor complejidad frente al cuadro que presentaba.

El ingreso inicial se produjo el 15 de septiembre, cuando Osvaldo llegó de urgencia con un fuerte dolor torácico. Desde ese momento quedó internado y la atención médica continuó durante los días siguientes. La confirmación del traslado llegó el 28 de septiembre de 2026, mientras su estado seguía siendo delicado. El cambio de institución se realizó sin interrumpir la hospitalización, que continuaba al momento de la derivación.

Los médicos detectaron que tenía el pulmón expandido por la pleura y un derrame que también afectó sus piernas. Esos hallazgos aparecieron en el marco del cuadro por el que había ingresado con dolor torácico y pasaron a formar parte de la evaluación médica. La situación demandó una operación y una biopsia, realizadas para determinar el alcance de la afección. El traslado a un centro con aparatología más avanzada se concretó mientras el cuadro seguía requiriendo atención especializada.

La operación y la biopsia fueron parte del proceso de atención de Osvaldo durante la internación. La biopsia se realizó con el objetivo de determinar hasta dónde llegaba la afección, una cuestión vinculada con el cuadro detectado por los médicos. La intervención quirúrgica y el estudio se sumaron a la asistencia que ya recibía desde su ingreso de urgencia. La derivación al Hospital Bicentenario de Monte Grande se produjo en ese mismo proceso de evaluación y tratamiento.

La familia de Osvaldo transmitió cierto alivio al señalar que el exjugador se encontraba lúcido. Ese dato convivió con un estado de salud delicado y con la descripción de Ángel de Brito, quien indicó que el exfutbolista seguía grave y necesitaba atención de alta complejidad. El último movimiento confirmado fue el traslado al Hospital Bicentenario de Monte Grande. Daniel Osvaldo continúa internado en ese centro, sin un alta comunicada, mientras recibe atención con aparatología más avanzada.