(BUENOS AIRES).- “El diagnóstico es, repito, derrame pleural derecho, le cortaron dos centímetros de cada pulmón”, dijo Pablo Gravellone. Daniel Osvaldo permanece internado en terapia intensiva desde el jueves por la noche, luego de una intervención de urgencia por una infección que provocó acumulación de líquido y pus en la zona pulmonar. La versión sobre la operación convive con la falta de un parte médico oficial que detalle el procedimiento.
Daniel Osvaldo fue trasladado al Hospital Municipal de Lavallol, en Lomas de Zamora, después de varios días de dolores persistentes y la aparición de fiebre. Los estudios iniciales no habían mostrado una situación grave, pero una nueva consulta permitió detectar líquido en la zona pulmonar. Su hermana lo encontró en su casa con fuerte malestar y pidió asistencia médica.
Pablo Gravellone y Pepe Ochoa describieron la intervención, aunque no existe confirmación oficial sobre el procedimiento. Gravellone explicó: “Un cuadro bastante complejo, ingresó en la unidad de terapia intensiva con un diagnóstico reservado. Tuvo un dolor muy intenso en el pecho, en un principio se pensó que podía ser un infarto o preinfarto. Se sentía muy mal y descubrieron que tenía agua y pus en uno de los pulmones. El diagnóstico es, repito, derrame pleural derecho, le cortaron dos centímetros de cada pulmón”. Ochoa también afirmó: “le cortaron dos centímetros de cada pulmón, por todo esto que les estoy contando. El diagnóstico básicamente es derrame pleural derecho, es uno de los pulmones que más comprometidos tiene”.
El procedimiento exacto no tiene una explicación médica oficial: no se publicó un parte que detalle si hubo una resección ni por qué se habrían retirado dos centímetros. José Manuel Viudes, neumonólogo, explicó que el derrame pleural aparece cuando una infección pulmonar no se resuelve y la inflamación llega a la pleura, la membrana que cubre el pulmón. “Se junta un líquido. Y cuando ese líquido se llena de pus se llama empiema y hay que drenarlo”, señaló.
El tratamiento que describió Viudes para un cuadro de este tipo incluye analizar el líquido mediante una punción y colocar un tubo pequeño si contiene pus o presenta parámetros de una infección que puede agravarse. El especialista indicó que el drenaje puede prolongarse entre tres días y una semana, según la evolución, y que también se administran antibióticos por vía endovenosa. Para pacientes jóvenes sanos, estimó una recuperación de siete a diez días, aunque esa referencia no constituye un pronóstico individual para Osvaldo.
La familia pidió desmentir las versiones que hablaban de una resección pulmonar o vinculaban el cuadro con adicciones. Luciana Rubinska transmitió esa postura: “Hay que desmentir algunas cosas que se dijeron, como que le cortaron el pulmón o que está relacionado con adicciones”. Por eso, la afirmación sobre los dos centímetros debe presentarse como un dato difundido por periodistas y no como una confirmación médica.
Daniel Osvaldo continúa lúcido y sin sedación, bajo cuidados intensivos y con pronóstico reservado. Pablo Gravellone indicó: “Según los familiares está bien, está lúcido, sigue en terapia intensiva y con un cuadro de evolución reservada. La familia dice ‘lo agarramos a tiempo’. Todavía está convaleciente de este cuadro bastante delicado”. Los médicos esperan los resultados de una biopsia y de los cultivos para determinar el origen de la infección y definir el tratamiento.

