RIVER PLATE

David Trezeguet rompió el mito sobre su llegada a River: «En pleno divorcio»

 

El exdelantero explicó cuándo comenzó su separación y cómo fue su regreso al club durante el ascenso.

 
River

(BUENOS AIRES).- “Yo estaba en pleno divorcio”, contó David Trezeguet, al explicar que su separación ya estaba en marcha antes de la posibilidad de jugar en River. El exdelantero puso así su propia versión sobre el mito que durante años sostuvo que había dejado a su esposa para cumplir el sueño de vestir la camiseta del club. David Trezeguet llegó en diciembre de 2011, cuando el equipo disputaba la Primera B Nacional después del descenso, pero la ruptura matrimonial había comenzado antes de esa decisión.

El proceso de divorcio había comenzado en 2010, de acuerdo con el relato de David Trezeguet. Durante 2011 se trasladó a Emiratos Árabes Unidos en un intento de recomponer la relación matrimonial, antes de que apareciera la posibilidad de regresar a la Argentina. Esa cronología es el punto central de su explicación: la separación no se inició exclusivamente por su decisión de jugar en Núñez.

La posibilidad de River apareció en ese contexto y modificó el desenlace. Trezeguet decidió volver a la Argentina para cumplir el sueño de jugar en el club del que era hincha, aun cuando el equipo afrontaba la segunda categoría. “Me vine a River porque quería cumplir mi sueño”, explicó. La frase resume la prioridad que tuvo aquella oportunidad para el delantero, sin convertirla en el origen de un divorcio que ya estaba en curso.

River atravesaba el momento más delicado de la historia del club cuando se concretó la llegada. La institución acababa de descender por primera vez y debía afrontar una temporada en la Primera B Nacional, un contexto que llevó a los padres del delantero a advertirle sobre la decisión. Trezeguet, sin embargo, tenía la determinación tomada y priorizó la posibilidad de vestir la camiseta de River. “Yo quería cumplir mi sueño”, explicó al recordar aquellos días.

El descenso frente a Belgrano también formó parte de la historia personal del delantero. Trezeguet estuvo en el Monumental ese día y años después contó que sintió ganas de entrar a la cancha y jugar. La oportunidad apareció apenas unos meses más tarde: llegó para afrontar la segunda mitad del torneo de ascenso. De ese modo, pudo cumplir el deseo que había expresado después de presenciar aquel partido.

La apuesta tuvo una respuesta concreta en la cancha. Trezeguet disputó 37 partidos con River y convirtió 17 goles durante esa etapa. También fue una pieza importante en el regreso del club a Primera División y quedó como protagonista del tramo final de la temporada, cuando marcó goles decisivos. Esos números explican por qué su llegada quedó asociada a uno de los períodos más difíciles y recordados de la historia riverplatense.

Más de una década después, David Trezeguet desarmó la versión que vinculaba de manera directa su divorcio con la llegada a River. El proceso ya había empezado en 2010, mientras que la posibilidad de jugar en Núñez apareció después y definió su regreso a la Argentina. Su decisión deportiva sí fue determinante: eligió sumarse al equipo del que era hincha, jugó en la segunda mitad del torneo de ascenso y aportó goles para el regreso a Primera. La historia quedó así separada en dos hechos: una ruptura previa y un sueño futbolístico cumplido.