(BUENOS AIRES).- Martín Demichelis atraviesa su momento más delicado desde que asumió como entrenador del RB Leipzig. El equipo alemán perdió sus últimos dos partidos: cayó 3-1 ante Werder Bremen y luego sufrió un 4-1 contra Como en su debut en la Liga de Campeones. La goleada profundizó los cuestionamientos sobre el rendimiento y dejó al técnico argentino bajo presión.
Demichelis decidió comunicarse en alemán dentro del vestuario, pero algunos integrantes del plantel todavía no dominan esa lengua. La situación habría generado dificultades para transmitir determinadas indicaciones y se convirtió en uno de los aspectos observados alrededor del entrenador. El problema de comunicación se sumó a las dudas que ya habían provocado los resultados.
El vestuario del RB Leipzig también atraviesa un clima de tensión. Los malos resultados generaron dudas sobre el proyecto y algunos referentes del plantel mostraron públicamente su disconformidad con el funcionamiento colectivo. Después de la derrota ante Como, Willi Orban cuestionó la falta de intensidad, las distancias entre las líneas y las dificultades del equipo para tomar buenas decisiones durante el partido.
La caída ante Como llegó pocos días después de la derrota frente a Werder Bremen, cuando Leipzig había quedado obligado a reaccionar en el estreno europeo. Como fue superior durante buena parte del encuentro y expuso los problemas del conjunto alemán. El resultado dejó al equipo de Demichelis con dudas desde el comienzo de una competencia de máxima exigencia.
La continuidad de Demichelis comenzó a ser cuestionada en Alemania pese a que lleva poco más de dos meses en el cargo. La presión creció rápidamente después de las dos derrotas consecutivas y el entrenador necesita una reacción antes del próximo parate internacional. Bild señaló que el argentino debe reaccionar de inmediato para evitar que su situación se complique todavía más.
La situación se volvió más delicada porque los malos resultados coincidieron con los cuestionamientos internos del plantel. Las críticas de Orban apuntaron al rendimiento colectivo y se sumaron a las dificultades que el entrenador enfrenta para transmitir sus indicaciones dentro del vestuario.
Marcel Schäfer aseguró públicamente que el club mantiene la calma y que conserva la confianza tanto en el cuerpo técnico como en los futbolistas. El director deportivo también reconoció que los últimos resultados están por debajo de las expectativas. A la vez, pidió paciencia por la gran cantidad de movimientos que tuvo el plantel durante el último mercado de pases.
Leipzig recibirá a Hamburgo en el próximo partido, antes del parate internacional, con la necesidad de cortar la serie negativa. Demichelis reconoció que, después de dos derrotas, el equipo necesita una reacción, mientras que un nuevo resultado adverso podría aumentar todavía más la presión sobre el exentrenador de River. Por ahora, el técnico conserva el respaldo de la dirigencia, pero los resultados y el clima interno lo dejaron en una situación límite.
