(BUENOS AIRES).- «Papá no quiso que bajáramos del auto». La frase, atribuida a una de las hijas de Mauro Icardi y Wanda Nara, resume el presunto desplante que el futbolista habría protagonizado contra Nora Colosimo, la mamá de Wanda, con las dos nenas de testigo. El episodio habría ocurrido el miércoles por la tarde en Nordelta.
El relato llegó de la mano de Juan Etchegoyen, periodista de Nuevo Día. «Icardi estaba manejando y en un momento vio el auto de Nora Colosimo. Les dijo a sus hijas, ‘miren, ese es el auto de la abuela’. Y una de las nenas llamó a Nora para chequear», contó el panelista. La escena, según su versión, se armó a pura casualidad: un cruce de autos en la calle terminó con la abuela al teléfono.
Del otro lado de la llamada, Colosimo respondió que estaba «merendando con los hijos de Zaira Nara«, a quienes «había ido a buscar al colegio». La respuesta dejó el cuadro completo: la abuela estaba con otros chicos de la familia mientras sus nietas pasaban de largo en el auto de su papá, sin bajarse a saludarla.

El reclamo de la abuela
El diálogo avanzó cuando Colosimo indagó «¿por qué no bajaron?» sus nietas. La respuesta que recibió fue el golpe de la escena. «Una de las hijas de Wanda le dijo a Nora que no bajaron porque ‘papá no quiso’ que bajaran», reveló Etchegoyen.
Esa frase es, hasta ahora, el dato más duro del episodio: el futbolista habría evitado el encuentro de manera directa, con sus hijas escuchando la negativa y después reproduciéndosela a su abuela. El presunto desplante no fue un malentendido posterior, sino una decisión tomada en el momento, adelante de las dos nenas.
Pese al tenor del episodio, Etchegoyen aclaró que la reacción de Colosimo no fue de rechazo. «A Nora le hubiese encantado incluso verlo a Mauro, más allá de todo lo que ha pasado», cerró el periodista. Es decir, desde el lado de la abuela no hubo indiferencia: la llamada la tomó la propia nena y el encuentro solo no se dio por la decisión de Icardi.
La versión se conoció este 17 de septiembre, un día después del presunto cruce, y surgió a partir de trascendidos aportados por la propia familia Nara al panelista de Nuevo Día. Las dos nenas quedaron como únicas testigos directos de la escena.
El episodio se suma a la serie de cruces públicos que Mauro Icardi mantiene con la familia de su ex esposa en los últimos tiempos, un distanciamiento que, por ahora, no muestra señales de acercamiento.
