(BUENOS AIRES).- La dirigencia de River, encabezada por Stefano Di Carlo, puso una condición concreta para que Leonardo Ponzio continúe como entrenador durante 2027: consagrarse campeón del Torneo Clausura. El interino ganó sus primeros tres partidos al frente del equipo y comenzó a darle una identidad al Millonario, un arranque que modificó el escenario que existía cuando asumió. Aun así, ese comienzo todavía no alcanza para cerrar la discusión sobre quién ocupará el banco la próxima temporada.
El contrato que River oficializó en las últimas horas generó cierta confusión, porque no implica una decisión tomada. El vínculo de Ponzio llega hasta el 31 de agosto de 2027, pero eso no significa que el club haya definido que será su entrenador durante toda la próxima temporada. La reglamentación obliga a registrar a los técnicos por al menos un año y establece límites para los interinatos, por lo que el acuerdo resultó necesario para que Ponzio pudiera seguir dirigiendo.
El requisito deportivo no es el único factor que va a pesar. Di Carlo y su comisión directiva evaluarán también el funcionamiento del equipo, la relación entre el cuerpo técnico y el plantel, y la evolución de River durante los próximos meses. La conquista del título aparece como el principal argumento futbolístico que podría llevar a la dirigencia a modificar la planificación original y apostar definitivamente por el histórico exvolante.
La búsqueda de alternativas sigue abierta
Antes de la llegada de Ponzio, la carpeta de candidatos incluía a Hernán Crespo, Eduardo Domínguez, Pablo Aimar, Gabriel Milito y Santiago Solari. En las últimas horas se sumaron otros nombres, como Alexander Medina y Gerardo Martino. La lista en expansión demuestra que el escenario todavía está lejos de estar definido y que Di Carlo mantiene todas las opciones sobre la mesa.
El plantel respondió de inmediato al cambio de entrenador. El equipo recuperó terreno en el Torneo Clausura y también en la tabla anual, lo que construyó una possibility que semanas atrás parecía difícil de imaginar: que el interino se transforme en una opción concreta para 2027. Ese punto de partida le dio a Ponzio un lugar en la discusión que al principio no tenía.
Mientras la dirigencia analiza, Ponzio intenta concentrarse exclusivamente en el presente. El entrenador tiene por delante varios partidos para demostrar que puede sostener el rendimiento inicial y competir por los objetivos que River todavía conserva en el campeonato. Cada resultado tendrá un peso directo en la evaluación que la dirigencia hará al cierre del torneo.
El vínculo hasta agosto de 2027 garantiza que Ponzio pueda continuar formalmente en el cargo, pero la decisión deportiva permanece abierta. Di Carlo mantiene otras alternativas bajo análisis y el título del Clausura quedó instalado como la línea que separa el interinato de la confirmación. Todo lo que haga River de acá al final del torneo quedará bajo la lupa de la dirigencia antes de definir quién dirigirá al primer equipo en 2027.
