(BUENOS AIRES).- El Dibu Martínez y Amanda ‘Mandinha’ Gama Martínez construyeron en Mar del Plata una casa de estilo campestre para pasar vacaciones y días de descanso en familia. Las obras comenzaron después de la consagración de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022 y terminaron tres años más tarde. El resultado es un hogar de dos pisos, con piedra, madera, grandes ventanales y un parque amplio como ejes del diseño.
La casa del Dibu Martínez está en Mar del Plata, aunque su ubicación puntual aparece referida de dos maneras. Una descripción la ubica en Rumencó, un barrio cerrado del sur de la ciudad; otra la sitúa en Sierra de los Padres, en las afueras, y la define como una quinta. En ambos casos, el entorno señalado es verde y la propiedad aparece como un refugio para las estadías de la familia. La casa del Dibu Martínez fue pensada para combinar privacidad, contacto con la naturaleza y espacios para compartir.
El proyecto tuvo un papel central de Amanda ‘Mandinha’ Gama Martínez, diseñadora de interiores y creadora de una marca de muebles y decoración infantil en Inglaterra. Ella estuvo a cargo del concepto estético y de la decoración, con una propuesta que combina funcionalidad, materiales naturales y una estética campestre contemporánea. El diseño también incorporó los gustos personales de la pareja y priorizó el confort y la vida familiar.
El exterior combina piedra y madera, materiales que también se repiten en los interiores y construyen una atmósfera cálida. La vivienda fue descripta además con una fachada de aires ingleses, en línea con su carácter rústico y campestre. Las puertas de madera con postigos conectan los ambientes con el jardín y refuerzan la relación de la casa con el paisaje. La distribución abierta y los colores neutros completan una propuesta de aspecto sereno.
El living principal concentra varios de los detalles más visibles del hogar. Es un ambiente amplio, con techo a dos aguas revestido en madera y vigas blancas a la vista; dos sillones grandes se ubican enfrentados alrededor de una mesa ratona. La chimenea revestida en piedra ocupa el centro visual del espacio y, junto con los sillones, forma la sala de estar conectada con el comedor. El conjunto sostiene el estilo campestre sin resignar amplitud.
El comedor principal continúa esa organización integrada y está unido al living. Una mesa larga de madera, preparada para varios comensales, ocupa el centro, mientras una lámpara de hierro de estilo clásico suma un detalle distintivo. La cocina y el comedor también forman parte de una zona abierta, con objetos artesanales y materiales naturales que aportan calidez. Los grandes ventanales permiten la entrada de luz natural durante todo el día y ofrecen vistas al parque.
El exterior amplía la propuesta de vida familiar: la galería tiene mesa, sillas y sillones, y se abre hacia un parque extenso. En la parte posterior, una parrilla de gran tamaño funciona como otro punto de encuentro para reuniones familiares y con amigos. Las imágenes difundidas de la propiedad también mostraron la presencia de animales en el predio, un detalle que refuerza el vínculo cotidiano con el ambiente natural. Así, durante sus estadías en Argentina, el arquero encuentra en esta casa de Mar del Plata un lugar para descansar y compartir con su familia.



