(BUENOS AIRES).- “Tengo un amor enorme por ese club y por su gente”, dijo Diego Buonanotte, quien recordó que llegó a River a los 11 años, durante un streaming. El futbolista contó que ve todos los partidos con sus hijos y que todavía tiene pendiente llevarlos al Monumental como padre, no como jugador.
El debut en Primera División llegó en 2006, con la camiseta de River, club en el que se había formado desde las inferiores. Su mejor momento en Núñez fue el Torneo Clausura 2008, cuando integró el ataque junto a Ariel Ortega y Falcao. Ese título quedó como el punto más alto de la etapa de Diego Buonanotte en la institución.
La memoria de su formación apareció en la parte más emocional de la charla. “Llegué a los 11 años, me crié y viví ahí. Todo lo que soy es gracias a River y lo tengo súper claro y me llena de felicidad recordarlo de esa manera. Tengo una sensación de nostalgia”, expresó Buonanotte. El recuerdo está ligado tanto a su crecimiento personal como a los años que pasó dentro del club.
El regreso al Monumental quedó como una cuenta pendiente después de su salida. “Después de que me fui no volví al Monumental”, dijo Diego Buonanotte. Buonanotte tampoco logró cerrar su ciclo en Núñez con una cantidad importante de títulos, aunque dejó un grato recuerdo en el hincha por su manera de jugar.
El accidente del 26 de diciembre de 2009 marcó su vida y su carrera: ese día murieron los tres amigos que viajaban con él en el auto que conducía. “De a poquito voy saliendo, ese dolor va a estar de por vida pero debo aprender a convivir con eso”, explicó sobre una pérdida con la que todavía aprende a convivir. A sus 38 años, continúa jugando de manera profesional en Deportes Temuco de Chile.
El vínculo con Ariel Ortega
Ariel Ortega ocupa un lugar especial en la historia de Buonanotte, tanto por lo que compartieron en la cancha como por la relación personal que construyeron. “Es lo máximo que me pasó en mi carrera, y eso que jugué con Messi. Pero lo mejor fue compartir vestuario y cancha con Ariel. Lo considero un amigo”, sostuvo. Ambos conformaron una dupla ofensiva en 2008, durante la campaña del Clausura.
El casamiento de Buonanotte también quedó asociado a un gesto del ídolo de River. “Me casé el día que ascendió River. Invité a Ariel y él me dijo que no podía porque tenía un viaje, me avisó con antelación, el día del casamiento me mandó un mensaje diciendo que se lamentaba por no estar. Se acordó y me escribió media hora antes de salir a la iglesia para decirme que estaba triste. Para mí, ahí me di cuenta la calidad de persona que es”, contó. El episodio, según su propio relato, fue la muestra que terminó de confirmar la cercanía entre ambos.

