El canciller Pablo Quirno se refirió a dos asuntos centrales de la agenda internacional argentina: el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas y la próxima visita del Papa León XIV al país. En el programa Economía de Quincho, destacó la necesidad de profundizar la estrategia diplomática argentina.
La estrategia del Gobierno por Malvinas
Quirno sostuvo que el reclamo por las islas continúa siendo una responsabilidad central de la Argentina. “Las Malvinas están en el centro del corazón de cada argentino”, afirmó, aunque planteó que el país debe abandonar una estrategia basada exclusivamente en las declaraciones.
“Es una obligación y una responsabilidad para nosotros mantener vivo el reclamo sobre soberanía”, sostuvo el canciller, quien consideró necesario avanzar hacia acciones diplomáticas más concretas frente a las decisiones unilaterales del Reino Unido sobre los recursos de las islas.

En ese sentido, Quirno remarcó que la solución al conflicto debe ser diplomática y buscar respaldo internacional. “Tenemos claro que la solución es diplomática”, afirmó, aunque aclaró que la Argentina también debe fortalecer sus propias herramientas: “Nosotros tenemos que hacer los deberes para aumentar nuestras chances de que el reclamo que tiene Argentina legítimo sobre la soberanía sea escuchado”.
La expectativa por la llegada del Papa
Respecto de la visita del Papa León XIV, prevista para noviembre, el canciller pidió evitar que el acontecimiento quede atrapado en las disputas políticas argentinas. “Queremos evitar la politización que hacemos de todos este tipo de eventos”, sostuvo Quirno, quien destacó la importancia de la llegada del pontífice.
El funcionario confirmó que una comitiva del Vaticano se encuentra trabajando en los detalles de la agenda y explicó que la visita tendrá una duración de cuatro días y tres noches. El recorrido contempla actividades en Córdoba, Luján y la Ciudad de Buenos Aires, mientras continúan las definiciones sobre el programa oficial.
“Tenemos que estar hiperfelices de la oportunidad de que el Papa venga a Argentina”, afirmó Quirno, quien recordó que hacía 39 años que un pontífice no visitaba el país. “Es un desafío lindísimo para tener”, concluyó al referirse a la organización de la visita.
