El ministerio de Defensa de la Nación avanza en la recepción del segundo lote de seis aviones de combate F-16 Fighting Falcon comprados a Dinamarca, los cuales arribarán en los próximos días al Área Militar Río Cuarto, en la provincia de Córdoba. El objetivo es continuar el proceso de reequipamiento de la Fuerza Aérea Argentina que inició con la adquisición de 24 unidades en 2024.
Las aeronaves supersónicas despegaron el pasado martes desde la Base Aérea de Skrydstrup, en territorio danés, e iniciaron el vuelo ferry tras efectuar escalas logísticas en Zaragoza y en la Base Aérea de Gando, ubicada en la Isla de Gran Canaria, España, antes de emprender el cruce del Atlántico con destino a la ciudad brasilera de Natal previa a su llegada a suelo argentino.
Cómo es el traslado de los F-16
El traslado de este segundo grupo de aeronaves cuenta con el apoyo operativo de aviones cisternas KC-135R Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Estos son los encargados de realizar el reabastecimiento en vuelo durante la travesía oceánica. Una vez posicionados en la unidad militar de Río Cuarto, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, recibirá las seis unidades nuevas. Así serán incorporados a los hangares donde ya operan los primeros seis cazas que arribaron en diciembre de 2025.
De acuerdo con la planificación oficial, la entrega de los 12 aviones restantes comprendidos en el contrato de compra se completará gradualmente en el período 2027-2028. Los cazas F-16 son aeronaves de combate monomotor con capacidad de vuelo a velocidades superiores a los 1000 km/h y capacidad de maniobra táctica. Disponen de una longitud de 15 metros, alas en flecha y una cabina tipo burbuja con visibilidad de 360 grados para el piloto.
El lote comprende versiones monoplazas y biplazas. La administración estadounidense proverá el sistema de armas para cada aeronave. Mientras, el personal de la fuerza efectuará las tareas de adiestramiento de pilotos y mecánicos.
Presupuesto y régimen de secreto militar
El Ejecutivo oficializó en agosto mediante el Decreto 735/2026 la ampliación del régimen de secreto militar sobre el programa F-16. La disposición legal establece resguardos específicos sobre la información referida a la eventual exportación temporal de componentes, motores, repuestos, armamentos real y de entrenamiento, así como de equipos asociados que requieran ser enviados al exterior para mantenimiento, revisión y actualizaciones técnicas.
