(BUENOS AIRES).- “Luché para estar viva y quiero cumplir mis sueños. Me encantaría formar una familia, ser mamá… No sé si la palabra es sanar; se aprende a alivianar el trauma y a convivir con él, aprendiendo a construir cosas alrededor para que no sea el centro de tu vida”, dijo Emily Ceco al cerrar su testimonio en La Sesión, el ciclo de entrevistas conducido por Sofía Calvo. El relato recorrió las marcas del abuso, la respuesta judicial y la violencia que atravesó con su expareja.
A los 17 años, Emily Ceco fue víctima de un ataque en la vía pública cuando regresaba de bailar con su hermana. “Una persona me quiso robar y en realidad no me quiso robar, me terminó abusando intentando violar… Aún hoy tengo cicatrices en las piernas, pasaron 9 años”, contó. Con esa edad, investigó en redes sociales hasta identificar al agresor, quien resultó ser miembro de una fuerza policial.
El agresor estuvo detenido cerca de un mes y, después de un juicio que duró 7 años, recibió una condena de 2 años y 5 meses que no exigía prisión. “Estuvo detenido creo que un mes… Después de un juicio que duró 7 años le dieron 2 años y 5 meses, una condena menor que no exige prisión… La justicia no comprende que tiene a un abusador, un violador suelto en la calle”, sostuvo Emily Ceco.
El trabajo terapéutico también le permitió desbloquear recuerdos de abusos sufridos durante la infancia por parte de un familiar cercano. “Me acuerdo de la Emily de 8 o 9 años a la cual una persona adulta le contaba experiencias sexuales… Fue algo horrible que recién pude contarle a mi mamá a los 23 años”, relató. La joven decidió evitar litigios adicionales para proteger la tranquilidad de su entorno y no atravesar una nueva revictimización judicial.
Santiago Martínez fue la expareja con la que Emily Ceco vivió una relación marcada por la manipulación, el control y las agresiones físicas y psicológicas. Se habían conocido en un programa de citas. “Es horrible dormir al lado de la persona sintiendo miedo… Le dije que por favor me hablara bien y me dijo: ‘A mí no me vas a traer tus traumas de tu infancia a nuestra relación’. Utilizó mi dolor como un arma”, afirmó.
La despedida de soltera marcó el punto de quiebre. Al regresar a la vivienda, Santiago Martínez la golpeó y la ahorcó durante un ataque motivado por los celos. “Me empujó contra la cama, me empezó a pegar muchas trompadas en la cabeza y me empezó a ahorcar y a tapar la boca… No sé con qué fuerza logré zafarme y gritar por ayuda”, recordó. Para escapar, Emily fingió haberlo perdonado durante dos días y luego le envió un mensaje de auxilio a su hermana Camila, quien consiguió que le mandaran un auto de forma encubierta.
La denuncia no fue tomada inicialmente en la Comisaría de la Mujer por una cuestión de jurisdicción, pero una oficial la reconoció públicamente y la situación cambió. Emily Ceco declaró durante tres horas ante la Justicia, que finalmente dictó una sentencia condenatoria contra su agresor y marcó un precedente en materia de violencia de género. Hoy, Santiago Martínez cumple una condena a 15 años de prisión; mientras tanto, ella reconoce que todavía teme represalias, pero sostiene que quiere reconstruir su vida y cumplir sus sueños.
