Una llamativa versión comenzó a circular tras la decisión de Javier Milei de desplazar a buena parte del personal civil de la Quinta de Olivos. Según publicaciones periodísticas, Conan, uno de los mastines clonados de su perro original, que también lleva ese nombre, habría sufrido una intoxicación y el episodio habría llevado al Presidente a sospechar de un posible envenenamiento.
La situación se conoció en paralelo con una profunda reorganización de la residencia presidencial. El Gobierno anunció que la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de Olivos y que se disolverá la Administración General de la residencia. El traspaso de responsabilidades y bienes deberá completarse en un plazo máximo de 60 días.
La sospecha por la intoxicación de Conan
De acuerdo con la versión difundida por La Política Online, uno de los perros de Milei (Conan) sufrió una descompensación y tuvo que ser atendido en la guardia veterinaria instalada en la Quinta de Olivos. Fuentes con acceso a la residencia señalaron que el mandatario habría interpretado el episodio como un posible intento de envenenamiento.
La hipótesis también fue recogida por otros medios, que vincularon la supuesta intoxicación del mastín con la posterior salida de trabajadores civiles. Sin embargo, no existen elementos públicos que permitan afirmar que el animal fue efectivamente envenenado ni que algún empleado haya participado de un ataque. Por eso, el episodio continúa presentado como una sospecha.
En paralelo, El Destape informó que en Olivos se hablaba de filtraciones de información y de un fuerte malestar presidencial con algunos trabajadores. Según se supo, fueron desplazadas 12 personas y los reemplazos para las tareas de cocina y limpieza quedarían en manos de personal militar.
Los despidos y la llegada de la Casa Militar
La versión sobre el perro se conoció mientras el Gobierno daba otra explicación para la reorganización. En un comunicado, señaló que la Casa Militar centralizará las funciones de seguridad de la residencia para “fortalecer la seguridad” y facilitar los procesos administrativos. También vinculó la medida con la situación internacional y la próxima visita del papa León XIV.
Según las versiones, entre los trabajadores desplazados hubo mozos, cocineros y personal de mantenimiento. La decisión generó incertidumbre entre los empleados y derivó en cuestionamientos sindicales. En tanto, las tareas que antes realizaba el personal civil comenzaron a quedar bajo la órbita del nuevo esquema de la Casa Militar.
El episodio se produjo, además, después de la difusión de información sobre una compra de 29 toneladas de carne por unos $500 millones para la residencia presidencial. Según las fuentes citadas, la filtración habría generado malestar en el mandatario y se habría combinado con el episodio de salud de uno de sus perros.
Por ahora, la supuesta intoxicación de Conan y la hipótesis de un posible envenenamiento permanecen sin confirmación oficial. Lo concreto es que Javier Milei dispuso una fuerte modificación del funcionamiento de Olivos, con el desplazamiento de trabajadores civiles y un mayor protagonismo de la Casa Militar, mientras continúan las versiones sobre las razones que provocaron la medida.
?Casa Militar se hace cargo de ma seguridad de OLIVOS y desplazan al personal civil .
— Mariel Di Lenarda (@mdilenarda) September 17, 2026
El comunicado oficial .
La Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del… pic.twitter.com/Ev2yy32aph
