Fabián Cubero se convirtió en uno de los máximos ídolos de la historia de Vélez Sarsfield. Con más de 600 partidos y 7 títulos a lo largo de 22 años, Poroto es un referente para los hinchas de El Fortín. Sin embargo, antes de llegar a primera, el marplatense tuvo que arremangarse para llevar el mango a su casa y ayudar a sus padres.
En este sentido, el exfutbolista recordó el primer trabajo que tuvo cuando era un adolescente. «Siempre necesitaban gente para laburar como alcanzapelotas o acomodar gente en el Estadio Mundialista«, aseguró la pareja de Mica Viciconte, en referencia al José María Minella de Mar del Plata.
«Me gustaba ir de acomodador, con la franelita, porque ganaba bastante plata con la propina. Encima yo era caradura así que juntaba bastante. Tenía 14 años», contó Cubero. No obstante, este no fue el único rebusque de aquel joven que ya perfilaba para convertirse en deportista profesional.
«Como mi papá tenía un amigo en una estación de servicio, con mi hermano íbamos a limpiar vidrios durante las vacaciones, desde la mañana hasta la tarde», relató el exesposo de Nicole Neumann. «Ahora te los limpian así nomás… El tema era cuando venían los colectivos de larga distancia de la ruta llenos de bichos pegados. Igual, me subía a una escalera, me comía 40 minutos y dejaba todo impecable. Veía venir al micro y me quería morir», rememoró Fabián.
La vida de Fabián Cubero tras el retiro del fútbol
Fabián Cubero tomó la decisión de retirarse del fútbol a finales de 2019. Tras su despedida, el papá de Indiana, Allegra, Sienna y Luca comenzó a trabajar en el club de sus amores como director de relaciones internacionales. Sin embargo, cambio de comisión directiva lo dejó sin su cargo en Vélez.
Luego de esa experiencia, comenzó su carrera como director técnico, con un breve paso por Sportivo Italiano en la Primera B Metropolitana durante 2024. Por otro lado, Poroto tiene una academia de fútbol con sedes en Mar del Plata, San Isidro, Pilar y San Pedro.

