(BUENOS AIRES).- Facundo Moyano quedó imputado por el delito de desobediencia a raíz de un presunto encuentro con Candela Arizaga, según una resolución de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires. La imputación se conoció este lunes 21 de septiembre y complica aún más la situación legal del dirigente, que ya enfrentaba una causa en su contra por el episodio ocurrido en agosto.
Según consta ahora en el expediente, Moyano habría violado la prohibición de acercamiento y contacto con su ahora expareja, medida que había sido impuesta luego del confuso episodio ocurrido el 4 de agosto. La restricción no solo le impedía acercarse a Candela: también prohibía contactarse con ella a través de cualquier medio.
El punto de giro llegó el viernes pasado, cuando la joven habló en el programa que conduce Mariana y dio a entender que se habría visto con Moyano recientemente. A partir de ese testimonio televisivo, existe ahora una resolución fiscal que detalla un supuesto encuentro dentro de un hotel 5 estrellas ubicado en el barrio de Monserrat.
El antecedente de agosto
La nueva imputación se suma al expediente que se abrió en agosto de este año, cuando se vio a Candela Arizaga corriendo semidesnuda por las calles de Belgrano mientras Facundo Moyano la seguía. Por ese hecho se abrió una causa por presuntas lesiones leves agravadas y privación ilegítima de la libertad, en un contexto de violencia de género.
Poco después de lo ocurrido, Arizaga se presentó a declarar y no solo negó haber sufrido golpes, sino que además pidió que se levantara la medida perimetral. Días más tarde, al ampliar su declaración, la joven expresó: «Tenía la esperanza de que quedara en la intimidad». Antes de eso, al confirmar su separación, había lanzado otra frase que marcó el tono del caso: «Yo a él sí lo cuidé».
La crisis en la defensa de Facundo Moyano
La situación procesal de Moyano se agravó, además, con el cambio total de sus letrados. La semana pasada, los doctores Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina renunciaron a su representación por «desavenencias insalvables» relacionadas con la estrategia legal. Tras esa salida, Alejandro Valle y Darío Saldaño asumieron como nuevos defensores del dirigente, en un momento en que la causa acumula frentes abiertos: la pesquisa por el episodio de agosto y ahora la imputación por desobediencia.
Ahora, la Fiscalía tendrá que determinar si existió o no el encuentro entre Moyano y Candela Arizaga, el hecho que dio origen a la nueva imputación. La investigación sigue en curso y la resolución que vendrá definirá el rumbo procesal de la causa principal.
