(BUENOS AIRES).- “Yo tengo un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad y empecé a tratarme a los 53 años”, contó Fernanda Iglesias. Fernanda Iglesias habló en Puro Show (El Trece) sobre el diagnóstico de salud mental que recibió y sobre la decisión de iniciar un tratamiento. Su testimonio se concentró en lo que vivió antes de pedir ayuda y en los cambios que reconoce en su presente.
La revelación ocurrió durante una entrevista a Benito Fernández, cuando la panelista explicó qué había detrás de su fuerte carácter y de que la catalogaran como conflictiva y polémica. Iglesias vinculó ese carácter con las dificultades que atravesaba para relacionarse con otras personas. En ese marco, explicó que ese comportamiento estaba relacionado con un problema de salud mental por el que recibió un diagnóstico.
La panelista también habló de la importancia de buscar tratamiento sin demoras. Fernanda Iglesias sostuvo: “Hay que animar a la gente, sobre todo a los jóvenes, a tratarse. A mí me pasó que no lo hice a tiempo, me enojaba, tenía problemas para vincularme, era conflictiva y fue re duro para mí”. La declaración reunió su llamado a tratarse con una descripción de los problemas que atravesó durante ese período. Mencionó el enojo, los conflictos para vincularse y la dificultad que significó para ella sostener esa situación.
El trastorno límite de la personalidad es una condición de salud mental que se caracteriza por patrones persistentes de inestabilidad en las emociones, la autoimagen, las relaciones interpersonales y el control de los impulsos. La condición puede afectar de manera significativa el funcionamiento diario de quien lo padece. También suele manifestarse a comienzos de la adultez. El testimonio de Iglesias se centró en el momento en que recibió el diagnóstico y comenzó a tratarse.
Iglesias explicó de manera directa cuál era su diagnóstico y que comenzó el tratamiento a los 53 años: “Yo tengo un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad y empecé a tratarme a los 53 años. Es importante arrancar antes para que la vida no sea tan caótica”. La frase sumó una advertencia sobre la demora con la que inició la atención y una recomendación para que otras personas comiencen antes. Su planteo vinculó el inicio temprano del tratamiento con una vida menos caótica.
La panelista describió además cómo se ve en la actualidad. “Todos notan que estoy cambiada y es muy importante que la gente que pasa por esto, sepa que se puede vivir mejor”, afirmó Fernanda Iglesias. El mensaje no quedó limitado a su experiencia: también estuvo dirigido a la gente que pasa por lo mismo, a la que buscó transmitirle que se puede vivir mejor.
La intervención de Iglesias se conoció públicamente el miércoles 23 de septiembre de 2026. El testimonio quedó asociado a un pedido concreto: que las personas, en especial los jóvenes, busquen tratamiento antes de que esas dificultades vuelvan más difícil la vida cotidiana. La panelista acompañó ese pedido con su propia conclusión: hoy se reconoce cambiada y sostiene que se puede vivir mejor.
