(BUENOS AIRES).- “La FIFA definió el nuevo marco como objetivo, transparente, no discriminatorio y proporcional”, indicó el organismo. La FIFA aprobó una reforma que entrará en vigencia el 1 de enero de 2027 y modificará las compensaciones por la ruptura de contratos. El nuevo Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA buscará evitar cláusulas de salida desproporcionadas y alcanzará a los clubes de todo el mundo, que deberán adaptar sus contratos.
El Bureau del Consejo de la FIFA aprobó la reforma después de un acuerdo con representantes de futbolistas, clubes y ligas. La modificación apunta al mecanismo que permite fijar cifras para que un jugador pueda dejar su equipo antes del final del vínculo. La nueva regla busca que esos montos sean razonables y proporcionales, en vez de convertirse en una barrera que haga imposible la salida.
La compensación por una ruptura contractual ya no se calculará solo a partir de una cifra fijada de manera automática. El análisis podrá incluir el valor pendiente del contrato, los salarios que todavía deberían abonarse y otros factores ligados a la relación laboral. También podrá contemplar el costo para el club de encontrar un reemplazante y el eventual perjuicio provocado por la salida del futbolista.
“FIFA y FIFPRO remarcaron que los mecanismos de salida y las cláusulas de compensación seguirán siendo posibles y hasta son contemplados dentro del nuevo sistema”, indicaron ambas organizaciones. El cambio no elimina las cláusulas de rescisión ni impide que sean incorporadas a los contratos. Su cuantificación deberá guardar una relación razonable con las circunstancias del vínculo y no podrá basarse simplemente en cifras desorbitadas.
Los clubes deberán revisar la forma en que renuevan contratos y protegen a sus principales figuras. Hasta ahora, una herramienta habitual para evitar que un futbolista fuera contratado fácilmente por otra institución consistía en establecer una cláusula de rescisión muy elevada. El nuevo criterio les exigirá prestar mayor atención a la proporcionalidad de las cifras y a las condiciones económicas reales de cada vínculo.
Los futbolistas pueden encontrar en el cambio una mayor seguridad para negociar sus contratos y eventuales salidas. “FIFA explicó que el nuevo marco busca encontrar un equilibrio entre los derechos de los futbolistas y la estabilidad contractual de las instituciones”, señaló la organización. La intención de la reforma es proteger la continuidad de los acuerdos sin restringir de manera excesiva la posibilidad de que un jugador cambie de equipo.
El nuevo reglamento también forma parte de la respuesta de FIFA a los principios establecidos tras el denominado caso Diarra. Ante una disputa, podrán evaluarse el contrato restante, el salario, el costo de reemplazo y el perjuicio ocasionado, en lugar de aplicar una cifra aislada. La entrada en vigencia será el 1 de enero de 2027, cuando las instituciones deberán adecuar sus contratos a criterios de razonabilidad y proporcionalidad.
