(BUENOS AIRES).- Flor de la V y Pablo Goycochea comparten una casa familiar de espacios amplios y luminosos, organizada para acompañar la rutina diaria. La vivienda combina muebles clásicos, paredes empapeladas y ambientes conectados, con sectores pensados para integrar funcionalidad y estética.
La pareja construyó una propiedad que se distingue por la amplitud de sus ambientes y la coherencia de los detalles. El living, la cocina y el comedor forman parte de una distribución abierta, mientras que la decoración mantiene una línea tradicional con elementos modernos vinculados al uso cotidiano.

La decoración general de la casa se apoya en una paleta neutra, con predominio de beige y gris, acompañada por detalles en madera natural. La luz cálida aparece en distintos sectores, con lámparas de estilo clásico que completan la ambientación.
El living reúne sillones amplios en tonos neutros, mesas de madera y lámparas de pie con pantallas claras. Las paredes están cubiertas por un empapelado floral que aporta textura sin recargar el ambiente. La elección de los muebles y la iluminación cálida sostiene una composición ordenada, con predominio de tonos claros.

La biblioteca es uno de los elementos más destacados del living. Se trata de una estructura de gran tamaño, con estantes de madera clara ocupados por libros ordenados, objetos decorativos, fotografías enmarcadas y piezas de cerámica o metal. Su disposición marca una transición entre las zonas de estar y refuerza el carácter íntimo del ambiente.
El living también concentra parte de los detalles que definen el estilo de la propiedad. Los muebles se distribuyen con orden y los distintos elementos decorativos se integran sin saturar el espacio. La biblioteca funciona como un bloque visual dentro del ambiente y acompaña la propuesta de un lugar pensado para la relajación.

La cocina se integra al resto de la casa mediante un diseño abierto que favorece la amplitud y la luminosidad. Los muebles en tonos claros se combinan con encimeras oscuras, que generan contraste, y con electrodomésticos modernos. El sector está pensado para el uso cotidiano y ocupa un lugar central dentro de la dinámica familiar.
El concepto abierto permite que la cocina, el comedor y el living se conecten de manera fluida. Esa distribución amplía la circulación entre los ambientes y sostiene la continuidad visual de la casa, donde los tonos claros y los detalles de madera se repiten en distintos sectores.

El vestidor suma un espacio organizado con un sistema modular de madera en tono claro. Tiene barras para colgar abrigos y camisas, estantes abiertos y cajoneras destinadas a guardar ropa, joyas y accesorios. Los zapatos están ubicados en los estantes superiores, una disposición que facilita la visualización y la practicidad del ambiente.
El jardín exterior completa la casa con un espacio verde lleno de plantas, una piscina y una galería para descansar o reunirse al aire libre. Isabella y Paul, los hijos de Flor de la V y Pablo Goycochea, disfrutan especialmente de ese sector junto con los perros de la familia.
La galería extiende la propuesta de la vivienda hacia el exterior y permite aprovechar el jardín para momentos de descanso y reuniones. La piscina ocupa un lugar destacado dentro del espacio verde, que acompaña las tardes de la familia al aire libre.
La paleta general, basada en beige, gris y madera natural, se extiende desde los ambientes interiores hasta la conexión con el exterior. Así, la casa de Flor de la V y Pablo Goycochea mantiene una misma combinación de amplitud, orden y funcionalidad en el living, la cocina, el vestidor y el jardín.
