(BUENOS AIRES).- Gabriela Sabatini mantiene activo desde hace más de tres décadas su negocio principal y más exitoso: una línea internacional de perfumes. La extenista comenzó su faceta empresarial a los 16 años, cuando todavía competía en el circuito profesional. Su actividad comercial se inició durante su carrera deportiva y no después del retiro.
El comienzo a los 16 años marcó una diferencia con el recorrido de los deportistas que emprenden después de abandonar la competencia. Sabatini desarrolló esa primera actividad mientras seguía participando del circuito profesional. El origen de la estructura de negocios de Gabriela Sabatini quedó ligado así a una etapa en la que todavía construía su carrera como tenista.
La marca de fragancias nació en 1989 junto a la firma alemana Mülhens. Actualmente, su portafolio de productos forma parte de Coty Inc., el gigante global de cosmética. La trayectoria de la línea combina una creación vinculada a una compañía alemana con su incorporación posterior a una empresa de alcance internacional.
Las fragancias clásicas y modernas de la marca se comercializan en América Latina y Europa. Entre los productos mencionados aparecen Gabriela Sabatini, Miss Gabriela, Cascaya, Bolero y Wild Wind. La lista reúne distintas denominaciones dentro de la misma línea y confirma la continuidad comercial del negocio en esas dos regiones. No se detallan volúmenes de venta, precios ni resultados individuales de cada producto.
La línea de perfumes constituye el eje principal de la actividad comercial de Gabriela Sabatini. Su permanencia durante más de tres décadas la diferencia de otros proyectos asociados a su imagen pública, que se desarrollaron en áreas como el patrocinio, la inversión y la representación de marcas.
La imagen como parte del negocio
Renault Argentina tiene a Sabatini como embajadora formal de la línea de autos eléctricos E-Tech. Su función incluye la participación en eventos corporativos, acciones comerciales y clínicas de tenis. Ese rol integra la imagen de marca a la estructura empresarial de la extenista y vincula su reconocimiento deportivo con una compañía automotriz.
Los contratos de patrocinio y las apariciones especiales con marcas internacionales forman otra parte de los negocios de Sabatini. Su condición de leyenda del tenis le permite participar en acciones comerciales y actividades vinculadas con el deporte. Entre los escenarios mencionados aparecen eventos de Grand Slam como Roland Garros, donde interviene como figura asociada a esas marcas.
Los desarrollos y negocios inmobiliarios completan otra línea de inversión de Sabatini. A lo largo de los años participó de manera diversificada en proyectos de ese tipo y compartió iniciativas con figuras como el exgolfista Jack Nicklaus. Esa actividad se ubica dentro del área de inversiones y otros proyectos que integra su estructura comercial.
El café de especialidad representa otra incursión de Gabriela Sabatini: actúa como promotora e inversora en proyectos del sector, aunque no posee una cadena masiva propia. Su capacitación como barista forma parte de esa actividad y amplía el recorrido empresarial iniciado durante su etapa como tenista profesional.
La estructura queda dividida en tres áreas: perfumes y fragancias; imagen de marca y funciones de embajadora; e inversiones y otros proyectos. Dentro de ese esquema, la línea internacional de perfumes continúa como el negocio principal, mientras que las otras actividades se vinculan con su reconocimiento deportivo y con proyectos de inversión.
