(BUENOS AIRES).- «Tiene que seguir trabajando», respondió Unai Emery en conferencia de prensa cuando le preguntaron por la situación de Alejandro Garnacho. El entrenador de Aston Villa explicó así la falta de minutos del extremo argentino, que apenas sumó 31 minutos desde su llegada al club y quedó fuera de acción en los últimos tres partidos del equipo.
«Trabaja, trabajo, entrenamiento y más trabajo. Cuando lo haga, tendrá minutos para jugar y para jugar bien. Está progresando, pero hay futbolistas delante suyo ahora mismo», añadió el técnico vasco, quien dejó en claro que la recuperación del lugar en el equipo depende del rendimiento diario del jugador.
Garnacho arribó durante este verano a préstamo desde Chelsea, con una opción de compra que supera los 48 millones de euros, aunque su activación está vinculada a la cantidad de partidos que dispute. Un condicionante que, por ahora, juega en contra: solamente tuvo participación en tres compromisos desde que viste la camiseta del conjunto de Birmingham.
El detalle de sus minutos refleja el presente del argentino. Su debut fue con cuatro minutos ante Brighton & Hove Albion, en una derrota por 4-0. Después sumó 12 frente al Arsenal y otros 15 en el empate sin goles contra Hull City. Desde entonces, no volvió a pisar el campo de juego.
El extremo permaneció entre los suplentes sin ingresar ante Brujas, Nottingham Forest y Coventry City, los últimos tres compromisos de Aston Villa. Emery, consultado por esta racha, buscó bajar la presión sobre el jugador y pidió tiempo para su adaptación.
«Garnacho está un poco por detrás por algunas circunstancias que ocurrieron en pretemporada, por la lesión que sufrió. Es momento de ser paciente y de darle el tiempo que necesite», sostuvo el entrenador, quien vinculó el retraso del delantero con la lesión que arrastró durante la preparación previa a la temporada.
Los que aprovechan su chance
Emery destacó el rendimiento de George Hemmings y Alysson, quienes aprovecharon sus oportunidades recientes. El primero aportó una asistencia en el triunfo por Copa de la Liga frente al Coventry, mientras que el segundo convirtió durante el fin de semana ante Nottingham Forest. Justamente los dos rivales contra los que Garnacho se quedó en el banco.
«Mbaye también lo ha hecho bien. Queremos un equipo competitivo y jugadores que puedan competir en el estilo que tenemos», expresó el DT, quien dejó planteadas las reglas de la competencia interna: minutos para los que rinden en los entrenamientos y en cada aparición.
El escenario para Garnacho es, por lo menos, exigente. La opción de compra que supera los 48 millones de euros se activa en función de los partidos que dispute, y con solo tres presencias y 31 minutos acumulados, su camino para ganarse un lugar en el equipo de Emery recién comienza.
