(BUENOS AIRES).- “Bueno, pará, ese casting lo hice yo”, dijo Gastón Dalmau durante una charla en Había que decirlo, donde reveló que también había hecho la audición para una producción de Power Rangers que se preparaba en Australia. La confesión dejó al descubierto que él y Caro Ibarra habían atravesado la misma convocatoria y que ambos estuvieron cerca de ser elegidos.
Caro Ibarra había sido la primera en recordar aquella oportunidad. La actriz, reconocida por su trabajo como conductora de Zapping Zone de Disney Channel Latinoamérica, contó que realizó la prueba en inglés y que el proyecto podía llevarla a instalarse en Australia. La búsqueda apuntaba a una candidata latinoamericana y ella llegó a la instancia decisiva junto con otras dos postulantes: “Quedé entre tres”, dijo.
El proceso avanzó hasta una instancia contractual previa: Ibarra firmó “un precontrato” porque, si quedaba elegida, debía mudarse a Australia. La audición también incluía ejercicios físicos y escenas de acción, algo que resumió al recordar: “Te hacían como pelear y todo”. Finalmente, el papel fue para una actriz australiana; la decisión la frustró después de haber avanzado tanto: “Yo dije: ‘¿Por qué me hicieron ilusionar?’”.
Gastón Dalmau intervino mientras Ibarra relataba la experiencia y confirmó que había hecho exactamente la misma audición. Hasta ese momento, ninguno sabía que había participado de esa convocatoria internacional. La sorpresa alcanzó a los presentes y a los propios actores, que descubrieron en vivo una coincidencia que había permanecido desconocida.
El vínculo entre ambos hacía todavía más llamativo el hallazgo. Ibarra y Dalmau habían coincidido en Casi Ángeles, mientras que él también era conocido por su paso por Teen Angels y, en ese momento, conducía Había que decirlo. La posibilidad de participar en Power Rangers representaba para los dos una oportunidad laboral en Australia, aunque ninguno terminó integrando la producción.
Gastón Dalmau tomó el episodio con humor y lo definió como “Muy bizarro igual”. La frase acompañó un intercambio de bromas sobre aquella audición y sobre el hecho de que los dos habían estado a un paso de incorporarse a la franquicia sin saber que compartían ese antecedente. El descubrimiento convirtió una experiencia individual de cada uno en una anécdota común revelada durante la charla.
La coincidencia también expuso hasta dónde había avanzado la oportunidad para Ibarra. La actriz no solo había participado de una prueba internacional: había quedado entre las tres finalistas y firmado un precontrato, aunque la elección final recayó en una intérprete australiana. En el caso de Dalmau, las fuentes no precisan hasta qué instancia llegó dentro del proceso.
Power Rangers se construyó alrededor de grupos de héroes identificados por colores, trajes y habilidades especiales, con combates, amenazas y trabajo en equipo. La versión estadounidense tuvo su primer gran salto global en 1993 con Mighty Morphin Power Rangers y popularizó el formato fuera de Japón. Con el tiempo, la franquicia se extendió a juguetes, películas, videojuegos y otros productos derivados, además de mantener una presencia fuerte en la memoria de quienes crecieron en los años 90 y 2000.
