(BUENOS AIRES).- Gran Hermano registró 11,7 puntos de rating durante la gala de eliminación del miércoles 9 de septiembre. La medición alcanzó un pico de 12,1 puntos en el momento de la definición, cuando Luana Fernández quedó eliminada y Sol, Charlotte Caniggia y Yipio pasaron a la recta final.
La gala se produjo a una semana de la gran final del reality. La eliminación de Luana Fernández redujo a tres el grupo de jugadoras que continúa en competencia y dejó planteada la definición del programa.
El pico de 12,1 puntos se produjo durante el tramo de mayor atención de la noche, cuando se conoció el resultado de la votación. El promedio general de la emisión quedó en 11,7 puntos, una cifra inferior al máximo alcanzado durante la definición.
La edición había mostrado muchos altibajos en sus mediciones. El resultado de la última gala representó una mejora para el programa después de varios días en los que el objetivo había sido elevar el promedio de audiencia.
El liderazgo de la franja
Gran Hermano volvió a liderar su franja horaria durante la gala de eliminación. El reality quedó por encima de Otro día Perdido, el programa de Mario Pergolini, que cerró con 5.7 puntos.
La diferencia entre ambas propuestas fue de 6 puntos de rating. De ese modo, la gala no solo concentró el mayor registro de la noche en el momento de la definición, sino que también se impuso frente a la principal competencia consignada para ese horario.
El resultado llegó en un escenario de audiencias más bajas para la televisión abierta que en otros períodos. La expansión de las plataformas y las redes modificó los hábitos de consumo, con espectadores que pueden elegir cuándo mirar un programa y qué segmentos seguir.
La posibilidad de acceder a los contenidos fuera del horario de emisión también redujo el peso de las transmisiones en vivo. Esa transformación afecta a la televisión abierta en general, aunque los programas con instancias definitorias todavía logran reunir una audiencia significativa durante sus momentos centrales.
Los números de la televisión abierta
Los promedios actuales son más bajos que los registros habituales de años anteriores. Aun con ese escenario, Gran Hermano se sostuvo como el programa más visto de cada día dentro del balance de las mediciones televisivas.
El desempeño del reality coincidió con buenos resultados para otras propuestas de la pantalla abierta. Es mi sueño, conducido por Guido Kaczka, también cosechó una medición favorable y permitió que el Trece liderara la noche por primera vez en muchos años.
La gala de eliminación dejó así dos datos concretos: Luana Fernández quedó afuera y la competencia ingresó en su tramo final, mientras que el programa alcanzó 11,7 puntos de promedio y llegó a 12,1 durante la definición.
La próxima instancia será la gran final, prevista para una semana después de la eliminación que dejó a Sol, Charlotte Caniggia y Yipio como las tres jugadoras restantes.
