ESPECTÁCULO

La herencia de Chiche Gelblung: quién se queda con sus bienes tras su partida

 

El periodista murió el 9 de septiembre a los 82 años y dejó en marcha un proceso sucesorio que deberá definir el destino de sus empresas, derechos y archivos.

 
Chiche Gelblung
Chiche Gelblung

(BUENOS AIRES).- «¿Y saben por qué se murió laburando? Porque necesitaba la guita. Tendría que haber estado disfrutando de la vida y tenía que salir de la clínica e ir corriendo al estudio porque vivía al día», sostuvo Jorge Rial tras la muerte de Chiche Gelblung, en referencia a la intensidad laboral que mantuvo el periodista hasta sus últimos días. El fallecimiento del conductor, ocurrido el miércoles 9 de septiembre a los 82 años, no solo cerró una carrera de más de cinco décadas: también abrió el proceso sucesorio que definirá el destino de sus bienes, derechos económicos y quién recibe el patrimonio de Chiche Gelblung.

Gelblung murió luego de haber sido internado en el Sanatorio Los Arcos de Buenos Aires por un cuadro respiratorio. Sus restos ya descansan en el cementerio de La Tablada, tras una despedida que reunió a gran parte del mundo del periodismo y de la televisión.

El proceso sucesorio deberá establecer primero qué integraba efectivamente su patrimonio al momento de su muerte. El relevamiento puede comprender inmuebles, vehículos, cuentas bancarias, inversiones y participaciones en sociedades, a lo que se suman las deudas y obligaciones pendientes, que también forman parte del análisis porque pueden afectar lo que finalmente quede para los herederos. La eventual existencia de un testamento puede modificar el esquema, aunque las disposiciones testamentarias deben respetar los derechos de los herederos forzosos según la legislación argentina.

Los medios que construyó exigen una distinción particular. MinutoUno, portal que ayudó a impulsar, fue vendido tiempo atrás al empresario Cristóbal López, por lo que no integra automáticamente la herencia. Su principal vínculo empresarial al momento de su muerte era InfoVeloz —anteriormente denominado Diario Veloz—, proyecto que dirigía en paralelo a sus labores en televisión y radio, y cuya situación patrimonial deberá analizarse según la estructura jurídica que tuviera al fallecer.

También queda en revisión el archivo generado durante décadas de trabajo: fotografías, grabaciones, programas y entrevistas. Esos materiales no pasan automáticamente a sus herederos, ya que pueden pertenecer a canales, productoras, editoriales u otras compañías según los contratos firmados en cada momento. La titularidad sobre cada derecho deberá examinarse de manera individual.

Cristina Seoane y sus tres hijos, los herederos directos

El núcleo hereditario de Chiche Gelblung está integrado por Cristina Seoane, esposa del periodista durante casi 50 años, y los tres hijos en común: Federico, María y Magdalena. La legislación argentina establece que, cuando existen descendientes, el cónyuge participa de la herencia junto con los hijos: en los bienes propios del fallecido, la esposa recibe una porción equivalente a la de un hijo, mientras que en los gananciales primero corresponde separar la mitad perteneciente al cónyuge sobreviviente. Los siete nietos, en cambio, no entran en la línea sucesoria directa mientras vivan sus padres, porque los hijos del fallecido no son desplazados en la sucesión.

La historia entre Gelblung y Seoane comenzó a mediados de los 70, cuando él estaba al frente de la revista Gente y ella era modelo. Tras las infidelidades del periodista —llegó a describirse como un «infiel serial»— y una separación, se esforzó durante meses para reconquistarla. «Es la única por la que peleé», recordó años después sobre ese momento. La pareja logró recomponer el vínculo y permaneció unida durante casi medio siglo, hasta la muerte de Gelblung.