(BUENOS AIRES).- «Las chicas le ofrecen no darle nada de la casa de Punta del Este». Con esa frase, Yanina Latorre reveló que sigue abierta la guerra por la herencia de Jorge Lanata entre Elba Marcovecchio, viuda del periodista, y sus hijas. El conflicto se agrava porque la propiedad está parada: sin servicios, sin mantenimiento y con obras de arte adentro que podrían deteriorarse.
La panelista amplió el detalle de la oferta que le habrían hecho a Marcovecchio: «Y hay quilombo, me parece, con la herencia, porque el otro día yo escuchaba que las hijas… No hablé con Elvita del tema, la verdad, no voy a mentir, no se lo pregunté, que las chicas le ofrecen a ella que no darle nada de la casa de Punta del Este, solamente el departamento». Y opinó sobre cómo debería responder la abogada: «Si yo fuera el Vita, después de viralizarme un videíto que yo soy chorra, yo te digo que no. Ella es la mujer y es la mitad de todo».
El estado de la casa de Punta del Este es otro de los puntos del conflicto. «La casa está sin gas, sin luz, sin agua, sin nada, porque no se pagó más nada y cortaron todos los servicios y no están pagando las expensas», explicó la panelista. La propiedad perteneció al matrimonio Lanata-Marcovecchio y hoy nadie se hace cargo de sostenerla.
Al alquiler del verano pasado se le suma un antecedente que tensó aún más la relación entre las hijas de Jorge Lanata y su viuda. «…las chicas alquilaron la casa a un Airbnb y a ella no le avisaron y no le pagaron su parte», contó la panelista, quien también aportó su lectura sobre el clima interno de la familia: «Es que entre ellas hay una guerra. Si no hubiera pasado todo lo de los videos, la ropa, de todo eso, pasa algo».
Marcovecchio vive en el mismo edificio que la casa en disputa, aunque en otra torre, y aun así la propiedad sigue abandonada. En el interior quedan las obras de arte que reunió Lanata, un coleccionista de arte contemporáneo argentino, y el temor es que se echen a perder sin ventilación ni cuidados. «Él compraba arte contemporáneo argentino. Todavía no tiene el valor. No es que tenga un Frida Kahlo como Lina Constantini», se explayó la panelista, quien advirtió que alguien debería entrar al departamento a revisar cómo está todo.
Un patrimonio sin colchón
El panorama económico que dejó Lanata tampoco ayuda a destrabar la sucesión. «Departamento Miami no había. Departamento tuvo y lo vendió. Después tenía la casa de Punta del Este y no era un tipo que tenía ahorros en el banco», relató la panelista. Además del préstamo que había pedido, el periodista mantenía económicamente a varias personas de su entorno: le estaba pagando un pozo a Lolita y una mensualidad a Kihuita, que se quedó sin ese ingreso tras su muerte.
A eso se suma una deuda con Radio Mitre que Lanata dejó pendiente, aunque desde la señal se evaluaba la posibilidad de regalarle ese monto a las hijas en concepto de indemnización por su trayectoria. Mientras tanto, el inventario de bienes de Jorge Lanata se reduce a la casa uruguaya, el departamento y las obras de arte. «La sucesión está complicada», sintetizó la panelista, y el conflicto entre Marcovecchio y las hijas sigue sin señales de resolución.
