(BUENOS AIRES).- El Tigre será el signo del horóscopo chino que recibirá un reconocimiento en septiembre, según las predicciones de Ludovica Squirru. La astróloga explica que septiembre llega atravesado por la energía del Gallo combinada con el Año del Caballo, un clima que para este signo se traduce en un logro concreto: podría llegar un diploma con valor curricular.
El camino hacia ese reconocimiento no será sencillo. Para el Tigre, la primera mitad del mes estará marcada por el trabajo con poca paga y una exigencia mayor de disciplina y concentración, según señala Squirru. La recompensa, sin embargo, estaría a la vista: además del reconocimiento, el signo podría avanzar con el inicio o el cierre de un proyecto pendiente que venía postergado.
Las previsiones del horóscopo chino para septiembre apuntan, en términos generales, a los cuidados, los cambios familiares, las aventuras y la toma de decisiones firmes. Ese conjunto de ejes marca el tono de un mes que, para Squirru, no viene regido por la improvisación sino por revisiones y definiciones.
Septiembre, al estar regido por la energía del Gallo, será un mes de revisión para los nacidos bajo ese signo. Incluso los más chicos, como los que nacieron en 2017, comenzarán a sentir mayores exigencias en la escuela, según la predicción. La revisión, en este marco, alcanza a todas las edades y a todos los ámbitos, desde el estudio hasta el trabajo y los vínculos.
Squirru también propone un ejercicio para acompañar ese proceso: hacer una lista de aquello que ya no hace falta y luego destruirla. Además, recomienda la terapia, las constelaciones y la práctica de alguna disciplina deportiva como herramientas para deshacerse de lo que ya no se necesita. La idea central es soltar cargas para dejar espacio a lo nuevo.
El marco del año del Caballo de Fuego
El contexto de estas predicciones es el del año del Caballo de Fuego: 2026 se presenta, según lo que Squirru describe en su libro Horóscopo chino 2026, como un período de energía intensa, transformadora, acelerada y de constante movimiento. Ese marco explica el tono general de un mes que pide decisiones concretas y cambios reales, y que pega de lleno en los proyectos que cada signo tiene en marcha.
La combinación astral tiene su lógica: el elemento Fuego se une a un signo que ya es de fuego por naturaleza, lo que potencia el entusiasmo, la creatividad y el coraje, pero también la impulsividad. Por ese motivo, todos los signos deberán estar atentos a sus reacciones desmedidas a lo largo del año, advierte la especialista.
Para Squirru, el principal desafío de 2026 es aprender a domar el propio ímpetu y canalizar la fuerza del Caballo con conciencia y dirección clara. En ese escenario, el reconocimiento que le llegaría al Tigre en septiembre funciona como un empujón concreto dentro de un año que exige disciplina, revisión y decisiones firmes.
