(BUENOS AIRES).- Icardi volvió a quedar como jugador libre después de cerrar su ciclo en Galatasaray y analiza dónde continuar su carrera en Europa. El delantero argentino, de 33 años, tenía sobre la mesa una posibilidad concreta de regresar al fútbol italiano, pero Lazio decidió no avanzar con su contratación y la operación se cayó.
La posibilidad había tomado forma en las últimas semanas. Existieron contactos iniciales entre la dirigencia romana y el entorno del atacante, aunque la negociación perdió fuerza por una decisión de Gennaro Gattuso: el entrenador prefirió bajar el pulgar a la llegada del rosarino y respaldar a Andrea Pinamonti, que se incorporó en este mercado de pases procedente de Sassuolo.
La postura del cuerpo técnico tiene una explicación futbolística. La intención es darle protagonismo a Pinamonti, el flamante refuerzo, y evitar sumar otro delantero de peso que pudiera competir directamente por el puesto. De esa manera, el regreso de Icardi a la Serie A quedó descartado, al menos por ahora.
Con la puerta italiana cerrada, el mercado sigue abierto para el atacante. Su condición de jugador libre facilita cualquier negociación, ya que el club interesado solamente debería acordar su contrato, sin pasar por una transferencia. Entre los equipos que aparecieron en escena también se encuentra Everton, que habría mostrado interés en incorporarlo para reforzar su ataque.
La huella que dejó en Italia
Italia representa un capítulo especialmente importante en la carrera de Icardi, y por eso el freno de Lazio golpea de lleno en su historia. Después de formarse en las inferiores del Barcelona y debutar profesionalmente en Sampdoria, llegó a Inter en 2013. Allí se convirtió en una de las principales figuras del equipo, llegó a portar la cinta de capitán y acumuló 124 goles y 29 asistencias en 219 partidos.
En 2019 dio el salto al París Saint-Germain, donde conquistó varios títulos locales y marcó 38 goles, además de aportar 10 asistencias, en 92 presentaciones. Su siguiente destino fue Galatasaray, el club del que acaba de desvincularse. En el conjunto turco volvió a encontrar continuidad y una producción ofensiva elevada: registró 77 goles en 134 partidos y se consolidó como una de las referencias del ataque durante su estadía.
Ahora, con su ciclo en Turquía terminado y la chance de Lazio descartada, Icardi vuelve a quedar frente a una decisión importante sobre su futuro. La ventaja de negociar como libre le permite evaluar ofertas incluso cuando el mercado de pases esté avanzado, algo que juega a favor de su búsqueda de equipo. Mientras distintos clubes evalúan su situación, el delantero argentino busca definir cuál será el próximo destino de una trayectoria que ya pasó por Italia, Francia y Turquía, y que todavía le deja espacio para sumar un nuevo capítulo en Europa.
