ESPECTÁCULO

Así es la cocina de Isabel Macedo en el norte del país: mármol blanco, enorme isla y tecnología de lujo

 

La actriz mostró uno de los ambientes más destacados de su hogar y sorprendió con una combinación de diseño, amplitud y detalles cotidianos

 
Isabel

Isabel Macedo mostró en sus redes sociales distintos momentos de su vida cotidiana. Entre ellos, dejó al descubierto uno de los ambientes más llamativos de su hogar. La cocina se destaca por una estética luminosa y minimalista, donde el blanco y el gris dominan la escena y se combinan con una distribución pensada para aprovechar cada espacio.

El ambiente fue diseñado con una propuesta que prioriza la amplitud y la comodidad, pero sin dejar de lado los detalles de decoración. Los amplios ventanales permiten que la luz natural ingrese con fuerza y genere una atmósfera cálida. En tanto, la elección de materiales y las líneas simples mantienen una imagen moderna y ordenada.

El centro de la cocina está ocupado por una imponente isla revestida en mármol blanco con sutiles vetas grises. La superficie no solo aporta un importante detalle estético, sino que también funciona como una amplia zona de trabajo que la actriz utiliza mientras prepara sus platos y organiza las distintas tareas culinarias.

El mobiliario bajo mesada elegido por Isabel Macedo acompaña la propuesta con cajoneras blancas y tiradores integrados. Esto crea una continuidad visual que refuerza la sensación de amplitud. Sobre este sector, la iluminación lineal embutida en el techo aporta un toque contemporáneo y permite mantener cada rincón perfectamente iluminado.

Isabel Macedo disfruta de la amplitud en este sector

La isla también se convierte en un espacio de encuentro dentro de la casa. Su amplitud permite utilizarla tanto para las actividades propias de la cocina como para compartir desayunos rápidos o mantener charlas distendidas durante la rutina familiar. Otro de los sectores que llama la atención es el destinado a los principales electrodomésticos. 

Tanto el área de cocción como la de refrigeración fueron integradas de manera armónica en las paredes empotradas, evitando que los artefactos interrumpan la estética general del ambiente. Entre los elementos más destacados aparece una heladera XL con dispensador de agua y hielo incorporado en la puerta. Sin embargo, el detalle más particular está en su uso cotidiano: su superficie terminó convertida en una especie de tablero familiar, decorado con notas y dibujos.