(BUENOS AIRES).- Javier Milei cumplió 1.000 días como presidente de Argentina este sábado 5 de septiembre, con una gestión atravesada por escándalos, conflictos institucionales y tensiones diplomáticas. Desde su asunción el 10 de diciembre de 2023, el Gobierno Nacional combinó un fuerte ajuste fiscal con reformas económicas y duras críticas a la “casta política”, sin embargo, no logró esquivar los vicios de la política y la gestión libertaria quedó expuesta por los casos $LIBRA y ANDIS, sus cruces con distintos grupos sociales y disputas diplomáticas.
El caso $LIBRA estalló en febrero de 2025, cuando Milei difundió desde sus redes sociales el proyecto de la criptomoneda. El token tuvo una fuerte suba después de la publicación presidencial y se desplomó en cuestión de horas, con pérdidas para miles de inversores. Javier Milei eliminó la publicación original y aseguró que no conocía los pormenores del proyecto. El episodio generó denuncias de la oposición, pedidos de investigación y una causa judicial que continuó avanzando durante 2026.
La Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) quedó en el centro de otro expediente. El caso estalló tras la difusión de audios atribuidos a Diego Spagnuolo, entonces titular del organismo, con denuncias sobre presuntos sobornos vinculados con la compra de medicamentos y menciones a Karina Milei. La investigación derivó en allanamientos y en el desplazamiento de Spagnuolo, mientras el Gobierno negó las acusaciones y dispuso una auditoría. El escándalo también tuvo repercusión internacional y volvió a poner bajo observación la relación entre funcionarios, organismos y empresas.
Escándalos más allá de las fronteras
La crisis con España comenzó a poco más de cinco meses de la asunción, cuando Javier Milei cuestionó a Pedro Sánchez y calificó de “corrupta” a su esposa, Begoña Gómez, durante un acto de Vox en Madrid. El Gobierno español respondió retirando a su embajadora de Buenos Aires y exigió una disculpa pública. El enfrentamiento escaló con nuevos cruces entre los mandatarios y deterioró la relación bilateral, en uno de los primeros grandes conflictos diplomáticos de la gestión.
La relación con Brasil estuvo marcada por diferencias ideológicas y cruces públicos entre Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. A diferencia del caso español, la tensión no interrumpió los vínculos comerciales ni la relación entre ambos países dentro del Mercosur. El Gobierno de Milei profundizó así su acercamiento a Estados Unidos y a referentes de la derecha internacional, mientras mantuvo un vínculo más pragmático con China por su importancia comercial.
El discurso de Javier Milei en el Foro Económico de Davos abrió otro frente con organizaciones feministas y LGBT. Allí mostró una postura antifeminista y vinculó la homosexualidad con la pedofilia al afirmar que, en sus versiones más extremas, la ideología de género constituía “abuso infantil”. Las declaraciones impulsaron una de las primeras movilizaciones masivas en su contra y tuvieron repercusión internacional. En ese marco, el Decreto 62/2025 prohibía de forma absoluta el acceso a tratamientos de afirmación de género para menores de 18 años y hoy está suspendido de manera cautelar por la Cámara Federal.
El conflicto con la prensa agregó otra dimensión a los 1.000 días de gestión. En septiembre de 2024, el Gobierno cambió las reglas de acceso a la información pública, mientras Milei mantenía ataques contra periodistas y medios críticos; organizaciones vinculadas con la libertad de prensa expresaron preocupación por el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo.
Una encuesta de Hugo Haime & Asociados ubicó la aprobación presidencial en 33% y la desaprobación en 64%; además, 65% reclamó algún tipo de viraje del modelo económico, frente a 34% que prefirió sostenerlo. La Libertad Avanza encara los próximos 415 días hasta las elecciones generales del 24 de octubre de 2027 con los escándalos todavía presentes en el debate público.
