(BUENOS AIRES).- “Cuando el enemigo se equivoca, traten de no interrumpirlo”, dijo Jonatan Viale al recomendarle al gobierno de Javier Milei que no intervenga cuando sus adversarios cometen errores. El 2 de septiembre, Luis Caputo utilizó la frase “nos deslomamos” para defender la gestión económica, un episodio que volvió a poner bajo atención el discurso de los funcionarios del gobierno de Javier Milei.
Viale reforzó esa idea con otra imagen: “Si el enemigo cava su propia fosa, no le saquen la pala”. Después resumió su pedido en una frase dirigida al Ejecutivo: “Lo único que tienen que hacer ustedes es no equivocarse. Se lo digo al gobierno, dejen que los demás lo hagan”. Su recomendación fue que la administración se concentre en evitar errores propios y no intervenga en las equivocaciones ajenas.
El periodista describió al Gobierno como “solo una máquina de tirarse tiros en el pie” y vinculó esa caracterización con episodios relacionados con “$LIBRA, Espert, Spagnuolo, Adorni, Cerimedo”. Viale planteó que el oficialismo vuelve a abrir un frente cuando todo está tranquilo. Esa lectura ubicó el manejo de las declaraciones oficiales en el centro de sus advertencias.
Viale también enumeró factores que, según su análisis, favorecen al oficialismo: “oposición dividida, Cristina Kirchner bajo arresto, riesgo país a la baja, inflación ‘abajo de dos’, dólar controlado y Vaca Muerta explotando”. A esa lista sumó un respaldo externo: “Tenés a Trump que te apoya hasta con Malvinas”. También afirmó que la región gira a la derecha e incluyó a Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Paraguay, Bolivia y Brasil en ese movimiento.
La frase de Caputo que reabrió el antecedente de Adorni
Luis Caputo defendió el rumbo económico el 2 de septiembre, durante el encuentro Vientos de Cambio, realizado en un hotel de Buenos Aires. El ministro pidió paciencia y aseguró que están “en el camino correcto”, mientras sostuvo: “La gente se puede quedar tranquila que estamos por el camino correcto, que sabemos que lleva tiempo, que hay que tener paciencia, pero que sepan que nosotros trabajamos y nos deslomamos para que este cambio se continúe y se dé para todos lo más rápido y mejor posible”. La elección de esa palabra recordó el caso de Manuel Adorni y volvió a instalar el debate sobre el discurso del gobierno de Javier Milei.
El antecedente fue Manuel Adorni, quien en marzo de 2026 viajó a Nueva York junto a su esposa en el avión presidencial para participar de una semana de actividades y dijo: “Vengo una semana a deslomarme acá”. El episodio marcó el inicio de su caída política y, pocos meses después, Adorni renunció como jefe de Gabinete. También quedó bajo investigación judicial por inconsistencias patrimoniales, uso de recursos públicos y el costo político del escándalo.
Caputo además defendió la importación de bienes más baratos y cuestionó el costo de la producción industrial nacional. “Tengo que hacer lo es moralmente justo: que los argentinos paguen bienes de menor calidad dos, tres o cuatro veces más me parece injusto. Cada uno defiende sus intereses; a mí me toca defender el de los argentinos”, sostuvo.
El ministro agregó que “el crecimiento va a venir por las exportaciones” y describió una economía “en dos velocidades”, con los generadores de divisas castigados y pisados. Frente a ese discurso, Viale insistió en su advertencia a Javier Milei: “Sos gobierno, tenés la plata del gobierno. Lo único que tienen que hacer es no mandarse macanas”.
Ante estas declaraciones, Viale lanzó un último y terminal mensaje: “Ustedes no se desloman nada, la gente es la que se desloma; ustedes tienen chóferes secretarios despachos con expresso y sueldos de entre siete y diez millones de pesos. Ustedes no se están deslomando nada, la gente se está deslomando para que esto salga bien”. “El esfuerzo no lo hace Caputo lo hace la gente”, sentenció.
