(BUENOS AIRES).- «Somos cinco, todos muy laburadores. Yo soy la más grande y él es el menor». Jimena Monteverde no pudo evitar el llanto al recibir a su hermano como invitado en Otro día perdido y, entre lágrimas, contó cómo es la familia que la formó. La cocinera se quebró de emoción apenas vio entrar a Ramiro Olleac al estudio del ciclo que se emite por eltrece.
Olleac es médico cirujano traumatólogo y ortopedista, y su historia profesional fue el eje de la entrevista. El joven explicó que trata pacientes con condiciones neurológicas o sindrómicas, un trabajo que lo puso al frente de un desarrollo argentino con proyección en todo el país.
Una decisión que llegó muy temprano
Consultado por su camino en la medicina, Olleac contó que eligió su especialidad mucho antes que la mayoría de sus colegas: «A diferencia de otros médicos yo decidí muy temprano. Me mudé a Capital para estudiar y si bien mis viejos me bancaban necesitaba un poco más de plata. Me conseguí un trabajo ayudando a niños con discapacidad en piletas y enseñándoles a utilizar la silla de ruedas. Eso hizo que me defina rápido».
Desde hace años, el profesional lidera un proyecto que busca revolucionar el campo de la medicina. El invento apunta a ayudar y a cambiar la forma de vida de los pacientes que sufren algún tipo de movilidad reducida o discapacidad, y promete revolucionar el estudio de la motricidad en la Argentina.
La cocinera no ocultó el orgullo que le genera el trabajo de su hermano menor. Visiblemente movilizada, Jimena Monteverde escuchó el relato de Olleac sobre los pacientes y su proyecto, y las lágrimas aparecieron de manera espontánea frente a las cámaras del programa.
El encuentro se produjo en Otro día perdido, el ciclo que conduce Mario Pergolini. La visita del traumatólogo llegó como segundo invitado de la emisión, en un segmento que terminó convertido en uno de los momentos más emotivos de la temporada del programa.
No es la primera vez que Jimena Monteverde se emociona frente a las cámaras del ciclo. En una emisión anterior había mostrado por primera vez a sus nietos, una escena que ella misma definió como «Es una cosa increíble». Con la llegada de su hermano al estudio, la cocinera sumó un nuevo capítulo personal a su paso por el programa.
