A 53 años del golpe de Estado de 1973 en Chile, el presidente José Antonio Kast decidió no realizar un acto oficial de conmemoración en el Palacio de La Moneda y mantuvo su agenda institucional en el sur del país. La decisión rompió con la tradición de los gobiernos que asumieron después del retorno de la democracia, que recordaron la fecha con ceremonias y distintos actos oficiales.
El 11 de septiembre de 1973 fue derrocado el entonces presidente Salvador Allende y dio inicio a la dictadura de Augusto Pinochet, que se extendió hasta 1990. Consultado durante su gira por el sur sobre la decisión de no realizar una ceremonia oficial, Kast evitó una condena directa al golpe y defendió su mirada puesta en los problemas actuales de Chile.
Kast habló del golpe y llamó a mirar hacia adelante
“Hoy día soy presidente de la República y tengo que velar y cuidar por aquellas políticas públicas que mejoran la calidad de vida de todos los chilenos”, sostuvo Kast al explicar su decisión.

El presidente chileno reconoció el peso de la fecha y afirmó: “La historia no la podemos borrar. Genera dolores, convicciones”. Sin embargo, planteó que el país no debe quedar atrapado en las diferencias que todavía genera el golpe de Estado ocurrido hace más de cinco décadas.
“Es muy probable que aquí mismo en Corral haya sensibilidades muy distintas de lo que ocurrió hace 53 años”, señaló el presidente. En ese sentido, remarcó que su presencia en esa localidad tenía como objetivo atender los problemas que afectan actualmente a los ciudadanos.
“Corral también es Chile y nosotros estamos en Corral buscando enfrentar problemas que hoy día afectan a nuestros compatriotas, mirándose al futuro”, afirmó Kast.
La decisión que rompió con la tradición presidencial
La postura de Kast marca una diferencia con sus antecesores, incluido el expresidente de centroderecha Sebastián Piñera, quienes participaron de distintas instancias oficiales para recordar el golpe y sus consecuencias. Esta vez, el Gobierno optó por mantener la agenda presidencial fuera de Santiago y no organizar una ceremonia institucional en La Moneda.
Kast insistió en que recordar la historia no significa quedar condicionado por ella. “Así como no puedo borrar la historia, tampoco puedo pedirle a nuestros compatriotas que estemos condenados por nuestra historia a no poder mirar el futuro de nuestra nación”, expresó.
El presidente también justificó su decisión desde una perspectiva social y sostuvo que la fecha podía ser una oportunidad para acompañar a quienes atraviesan dificultades. “Es estar junto a nuestros compatriotas. Qué mejor que en un día que marcó la historia de Chile, encontrarnos”, concluyó.
#CNNChileTarde | José Antonio Kast, presidente de la República, sobre no conmemorar el 11 de Septiembre: "La historia no la podemos borrar, genera dolores y convicciones (…) Así como no puedo borrar la historia, tampoco puedo pedirle a nuestros compatriotas a que estemos… pic.twitter.com/5ltaVjKeZv
— CNN Chile (@CNNChile) September 11, 2026
De esta manera, Kast eligió poner atención en su agenda y se negó a condenar el golpe de Pinochet. A su vez, la decisión de no realizar un acto oficial reavivó el debate sobre la memoria y la forma en que el Estado debe recordar uno de los episodios más traumáticos de la historia del país.
