(BUENOS AIRES).- José Mourinho rechazó la propuesta de Portugal para dirigir a la selección y eligió volver al Real Madrid después de que Florentino Pérez le pidiera ayuda. La decisión se tomó en abril, en las semanas previas al Mundial, cuando la Federación Portuguesa buscaba reemplazar a Roberto Martínez. Mourinho dejó de lado esa posibilidad y atendió el llamado del club español.
La Federación Portuguesa de Fútbol contactó con Mourinho para ofrecerle el puesto de seleccionador nacional. El contacto se produjo mientras la continuidad de Roberto Martínez al frente del combinado portugués estaba descartada, sin importar lo que ocurriera en el Mundial. Mourinho escuchó a los responsables federativos y conversó sobre las condiciones del trabajo con una selección. La llamada de Florentino Pérez cambió el escenario: el Real Madrid atravesaba un momento difícil y el presidente eligió al portugués para su regreso.
El Real Madrid pagó al Benfica el valor de la cláusula de rescisión para cerrar el acuerdo con Mourinho. El entrenador dejó el club portugués y volvió al banquillo madridista doce años después de su salida. Florentino Pérez y José Ángel Sánchez resolvieron que era el momento de recuperar al técnico, cuya relación con el presidente se había mantenido durante ese período. Pérez le otorgó una confianza total y absoluta, comparable con la que antes había depositado en Zinedine Zidane y Carlo Ancelotti.
El plan para Valverde
Fede Valverde quedó en el centro del primer movimiento táctico del nuevo ciclo. José Mourinho decidió mantener al uruguayo en posiciones interiores y descartar su uso habitual como extremo derecho o lateral. El plan contempla ubicarlo principalmente en el doble pivote del esquema 4-2-3-1, porque Mourinho entiende que allí participa en la salida, cubre metros y aprovecha su remate sin quedar condicionado por la banda. Así, el técnico se distancia de la fórmula de Carlo Ancelotti, que lo utilizó también sobre la derecha y como lateral cuando hubo bajas defensivas.
Los primeros ocho partidos oficiales dejaron a Valverde con 654 minutos, un gol y una asistencia. También fue titular en las siete jornadas de LaLiga. En el torneo jugó 564 minutos, registró una asistencia y sumó 19 recuperaciones; en la Liga de Campeones completó los 90 minutos ante el Inter y marcó uno de los dos goles del equipo. En ese partido fue elegido el mejor jugador después de convertir el segundo tanto de la victoria por 2-1.
La lesión de Valverde frenó la aplicación inmediata del plan. El uruguayo sufrió un esguince de grado tres en el tobillo izquierdo durante la derrota 2-1 ante el Atlético de Madrid, el 20 de septiembre. Terminó el encuentro, pero las pruebas posteriores confirmaron una rotura completa del ligamento afectado y las primeras estimaciones ubican su recuperación alrededor de dos o tres semanas. Eduardo Camavinga ya compartió el doble pivote con él ante el Betis, mientras que la recuperación de Aurélien Tchouaméni abrió la posibilidad de reunirlos; Mourinho confirmó en septiembre que la situación entre ambos estaba superada.
La relación entre José Mourinho y Cristiano Ronaldo arrastra un antecedente conflictivo de la anterior etapa del entrenador en el Real Madrid. Aitor Karanka contó que el cruce se encendió después del partido ante el Valencia por la Copa del Rey, cuando Mourinho reprendió al delantero; en ese momento, según su relato, Ronaldo respondió: «Yo soy quien te apoyó tanto». En 2012, la Federación Portuguesa ya le había ofrecido dirigir la selección en paralelo con el club, pero la directiva madridista rechazó la duplicidad. Ahora, el equipo marcha en la cuarta posición de LaLiga, a seis puntos del Barcelona, y visitará a la Roma el 14 de octubre por la Liga de Campeones.

