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Hernán Lacunza se plantó con Milito y definió su futuro en Racing

 

El vicepresidente primero pidió licencia y su decisión sacude la conducción de la Academia

 
Milito
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(BUENOS AIRES).- Racing perdió temporalmente a uno de sus hombres fuertes de la conducción: Hernán Lacunza, vicepresidente primero, pidió licencia de su cargo y se alejó de las funciones que desempeñaba dentro de la Comisión Directiva de la Academia. La determinación fue comunicada oficialmente por el club y comenzó a regir de manera inmediata.

El club explicó que el motivo está vinculado con la actividad pública de Lacunza, que actualmente no le permite disponer del tiempo necesario para desarrollar las responsabilidades que había asumido en diciembre de 2024. Según el comunicado, el objetivo es evitar que esa situación genere interferencias en la gestión cotidiana de la institución. El dirigente, por su parte, confirmó la decisión y reconoció que le resultó cada vez más difícil compatibilizar sus distintas agendas.

La partida temporal deja un vacío concreto en la estructura dirigencial. Desde su asunción, Lacunza participó de diferentes áreas de la vida institucional: obras, Ezeiza, inferiores, fútbol femenino, deportes amateur, comunicación, balances, presupuestos, contratos y cuestiones vinculadas con la AFA y la CONMEBOL. Mientras dure la licencia, la conducción deberá reorganizar todas las responsabilidades que estaban bajo la órbita de la vicepresidencia primera.

Milito y la candidatura 2027

La relación con Diego Milito ocupa un lugar central en la decisión. Lacunza había llegado a la vicepresidencia primera en diciembre de 2024, como parte de la fórmula encabezada por el actual presidente. Cuando avanzó con su proyecto para una eventual candidatura presidencial en 2027, Milito dejó la determinación sobre su continuidad en la comisión directiva en sus manos. Tras un período en el que intentó sostener ambos frentes, el dirigente concluyó que ya no podía cumplir de la misma manera con todos sus compromisos.

En su explicación, Lacunza también reconoció una sensación incómoda en el momento elegido: no quería ausentarse de Racing en un momento deportivo adverso. El propio dirigente había reconocido públicamente que los resultados del fútbol profesional masculino durante 2026 no fueron los esperados, una situación que diferenció de los logros obtenidos por la institución durante 2025. Aun así, terminó priorizando sus actividades públicas por encima del cargo institucional.

La licencia llega además rodeada de versiones sobre una eventual influencia partidaria dentro de la conducción. Lacunza salió a despegarse de esa lectura: sostuvo que en la Comisión Directiva conviven dirigentes con distintas identificaciones políticas y afirmó que las decisiones del club se toman en función de criterios institucionales. Esa explicación formó parte de las reflexiones que publicó después de conocerse su pedido de licencia.

Por ahora, no hay salida definitiva: la licencia implica un apartamiento temporal de las funciones y el club no estableció públicamente un plazo determinado para su regreso. Racing deberá continuar con su gestión deportiva e institucional mientras Lacunza se concentra en su actividad pública, con la vista puesta en su proyecto para 2027.