ESPECTÁCULO

Laurita Fernández y el tratamiento para congelar óvulos: paso a paso

 

Una experiencia íntima que decidió hacer pública

 
Laurita Fernández
Laurita Fernández

(BUENOS AIRES).- “Me inyectaba en el camarín y no decía nada, como si fuese tabú el tema”, contó Laurita Fernández, que atravesó un proceso médico para congelar sus óvulos y decidió compartir públicamente esa experiencia. La actriz explicó que la decisión estuvo vinculada con la posibilidad de contar con una reserva para planificar su futuro sin la presión del reloj biológico.

La investigación previa fue parte del camino que la llevó a iniciar el tratamiento. “Averigüé sobre el tema y estaba en la edad ideal para hacerlo”, explicó Laurita Fernández. Después resumió el sentido que le encontró al procedimiento: “Me metí en el proceso para hacerlo y me parece que está bueno congelar óvulos como una reserva”.

La etapa de estimulación le exigió reorganizar sus horarios de trabajo para cumplir con los momentos fijados para la medicación. Una de las inyecciones debía mantenerse refrigerada durante un evento en el campo, una situación que resolvió con la ayuda de un remisero. “Había algunas inyecciones que eran en un horario específico y me acuerdo que al remisero que me llevó a un evento en el campo le conté que estaba con algo que necesitaba refrigeración. El señor del remis se lo llevó a su casa, me lo guardó en la heladera todo el evento y después me vino a buscar”, recordó Laurita Fernández.

El proceso también tuvo un impacto físico durante las funciones de La cena de los tontos. Laurita Fernández contó que ya estaba inflamada y que tuvo que reducir la intensidad de las acrobacias en escena antes de contarle a sus compañeros qué le ocurría. “Me costó contárselo a mis compañeros al principio. En una de las últimas funciones, previo al proceso que yo ya estaba inflamada, les dije que las acrobacias que hacía en el escenario las iba a hacer más tranquila porque estaba con unos temitas en los ovarios”, explicó.

La reacción de sus colegas varones fue distinta de la que había imaginado. “Convengamos que en La cena de los tontos son todos hombres, y uno de los chicos al toque me dijo ‘¿congelaste óvulos?’ y me dio una contención enorme. Yo me quedé helada pensando por qué no les había contado antes”, relató Laurita Fernández. Ese intercambio le mostró que podía hablar del tratamiento sin ocultarlo en su ámbito laboral.

Laurita Fernández sintió alivio al derribar los prejuicios que giran en torno a la fertilidad asistida. El silencio inicial quedó reemplazado por una mirada más natural sobre la posibilidad de preservar los óvulos y pensar una futura maternidad con menos presión. La actriz decidió contar su experiencia para acompañar a otras mujeres que evalúan la misma alternativa.

Laurita Fernández cerró su mensaje con una definición sobre el acceso al procedimiento: “Siento que esto puede ayudar a un montón de chicas, es un tema cero tabú. La tecnología nos ayuda un montón y, si tenés la posibilidad económica de hacerlo, está re bueno”. El relato fue publicado el 3 de septiembre de 2026.