VIDA Y ESTILO

Laurita Fernández mostró su imponente living: piedra natural, ventanales gigantes y un jardín soñado

 

La actriz y bailarina dejó ver uno de los ambientes más llamativos de su casa. El mismo luce una combinación de materiales con luz natural.

 
Laurita Fernández

Laurita Fernández volvió a mostrar uno de los rincones más destacados de su casa y dejó al descubierto un living donde el diseño, la comodidad y la naturaleza conviven en perfecta armonía. El ambiente se destaca por sus dimensiones, la abundante luz natural. Además, acompaña una decoración en tonos neutros que apuesta por la elegancia sin caer en excesos.

Uno de los primeros detalles que llama la atención es la imponente pared revestida en piedra natural. El muro aporta una textura rústica y mucho carácter al ambiente, mientras que los techos con detalles de cemento alisado le dan el contrapunto moderno y sofisticado. Frente a esa pared se encuentra un amplio sofá de lino blanco, acompañado por alfombras sutiles y mantas que suman calidez. 

La elección de los textiles mantiene la estética minimalista, pero hace que el espacio resulte mucho más acogedor. En el centro del living aparecen varias mesas bajas circulares de diseño moderno, con una estructura de base central. Sobre ellas, Laurita incorporó bandejas de madera rústica y floreros de cerámica oscura que aportan algunos toques artesanales a una decoración dominada por materiales nobles y líneas simples.

Pero si hay algo que se roba todas las miradas del living de Laurita Fernández son los enormes ventanales corredizos de vidrio que ocupan buena parte del ambiente. Los cerramientos, que van prácticamente de piso a techo, permiten que la luz natural invada el living durante buena parte del día. Al mismo tiempo, generan una conexión directa con el exterior.

Laurita Fernández y un jardín con gran apuesta a la vegetación

Del otro lado del vidrio aparece un jardín cargado de vegetación tropical y plantas autóctonas. El verde se convierte así en parte de la decoración y acompaña la estética del interior, creando una sensación de amplitud y continuidad entre la casa y el entorno. Para completar la escena, unas livianas cortinas de gasa blanca acompañan los ventanales y permiten regular la intensidad del sol durante la tarde.