El patio de la casa de José María Listorti en Villa Devoto es el espacio que el humorista muestra con más frecuencia en sus redes, y tiene una razón: ahí conviven una pileta de grandes dimensiones, un jardín amplio y una mini cancha de fútbol con arco donde suele jugar con sus hijos Franco y Bruno.
La cancha no es un detalle decorativo. Está pensada para el uso diario de los chicos, con el arco fijo sobre el césped, y aparece en buena parte de los videos que Listorti comparte con sus casi dos millones de seguidores en Instagram, muchas veces con Martínez, el perro de la familia, corriendo detrás de la pelota.

La pileta ocupa el otro sector del fondo y marca la escala del terreno. En una casa de dos plantas en un barrio de calles arboladas, contar con un espejo de agua de ese tamaño es lo que separa a esta vivienda de la mayoría de las propiedades de la zona.
Cómo se conecta con la casa
El jardín funciona como continuidad de la planta baja, donde están la cocina, el comedor y la sala de estar. Los grandes ventanales dejan entrar la luz natural y abren la vista hacia el verde, de modo que el patio se ve desde los ambientes donde la familia pasa más tiempo.
Adentro, la paleta es clara y sostenida. Predomina el blanco en los distintos espacios, los pisos son de madera y los detalles en negro aportan el contraste, un criterio que se repite en cada ambiente y que le da al conjunto una sensación de amplitud y luminosidad.

El primer piso queda reservado para el descanso: la habitación matrimonial y los cuartos de los chicos. Cada uno de los dormitorios tiene un escritorio amplio para las tareas escolares, espacio para las camas y sus pertenencias, y está decorado según las preferencias de cada uno.
Listorti vive allí con su esposa Mónica González y sus dos hijos, y la casa se convirtió en escenario habitual de su contenido. El patio, con la pileta y la cancha, es el rincón que mejor resume la idea que la familia eligió para vivir: espacio, luz y lugar para jugar.

