River Plate vivió una tarde amarga en el Estadio Monumental tras caer por 2-1 ante Huracán en el marco de la décima fecha del Torneo Clausura 2026. Pese al empate parcial conseguido por Tomás Galván, los tantos anotados por Lucas Blondel y Oscar Cortés decretaron el triunfo visitante. Además, encendieron las alarmas en Núñez.
Sin embargo, más allá del resultado adverso en el plano colectivo, los fanáticos enfilaron sus cañones hacia el rendimiento individual de uno de los futbolistas que sumó minutos en cancha. Las redes sociales se convirtieron en un hervidero de cuestionamientos hacia la actuación del atacante Lucas Beltrán.
A pesar de no haber iniciado el compromiso en la alineación titular, el delantero debió saltar al campo de juego a los 3 minutos de la primera etapa tras la imprevista salida de Thiago Almada. Sin embargo, su rápida participación no logró cambiar la ecuación ofensiva del equipo, generando un profundo malestar entre los espectadores.
“Es un desastre, desde que volvió es un asco”, sentenció uno de los fanáticos en las plataformas digitales para definir el opaco nivel del atacante. Las reacciones no se detuvieron allí y la desazón aumentó con frases categóricas: “Es uno menos”, expresaron diversos usuarios al analizar su escaso peso en el área rival.
¿Cuánto pagó River la vuelta de Lucas Beltrán?
La disconformidad del hincha cobra mayor relevancia al repasar los números financieros que componen la operación de su retorno al club. El futbolista arribó a préstamo a la institución a cambio de 500.000 dólares, pero la dirigencia deberá definir su continuidad al concluir el vínculo.
Una vez finalizado el periodo de cesión, la comisión directiva de la Banda deberá desembolsar una cifra cercana a los 7 millones de euros para adquirir poco más del 50% de su pase. Ante semejante erogación de dinero, los hinchas millonarios consideran que las prestaciones ofrecidas en el terreno de juego no justifican semejante inversión.
El flojo desempeño del atacante deja al cuerpo técnico ante un dilema complejo de cara al futuro inmediato. Por lo tanto, los próximos partidos resultarán trascendentales para determinar si el futbolista logra recuperar su mejor versión. O si la paciencia de la tribuna millonaria se agota definitivamente.

