POLÍTICA

Malvinas: Pablo Quirno confirmó que petroleras internacionales rechazaron operar en las islas

 

El canciller destacó los primeros efectos de la Ley de Soberanía y aseguró que varias compañías ya notificaron que no participarán de actividades hidrocarburíferas en el archipiélago.

 
Pablo Quirno

El canciller Pablo Quirno aseguró este viernes que varias compañías internacionales decidieron no participar de proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. El funcionario vinculó esta decisión con la nueva estrategia legal y diplomática impulsada por el Gobierno argentino.

Durante una entrevista televisiva, Quirno destacó los primeros resultados de la presentación de la Ley de Soberanía Nacional en el Congreso. En ese marco, afirmó que “ya hay un número de compañías que han dicho que no van a participar de actividades hidrocarburíferas en Malvinas más”.

La respuesta de las petroleras internacionales

Según explicó el canciller, la estrategia oficial busca generar nuevas condiciones para las empresas privadas interesadas en proyectos energéticos en el Atlántico Sur. El objetivo es que las compañías evalúen las consecuencias de participar en actividades que Argentina considera ilegales.

Quirno sostuvo que el escenario plantea una decisión concreta para las empresas internacionales. “En el centro de esta nueva discusión está la elección que van a tener que hacer diversos jugadores del mercado privado”, señaló.

Pablo Quirno

El Gobierno busca, además, incentivar que las inversiones vinculadas a los recursos hidrocarburíferos se desarrollen en el territorio continental argentino. Para la Cancillería, la combinación de herramientas legales y diplomáticas puede modificar las condiciones que enfrentan las compañías que operan en torno a las islas.

Las sanciones que impulsa el Gobierno

El proyecto de Ley de Soberanía contempla un endurecimiento de las sanciones contra empresas que participen en actividades hidrocarburíferas consideradas ilegales por Argentina. Entre las medidas previstas aparecen multas de hasta tres millones de barriles de petróleo e inhabilitaciones que podrían extenderse durante dos décadas.

La iniciativa también incorpora un mecanismo para que las empresas puedan abandonar esos proyectos y trasladar sus actividades al territorio argentino. Quirno defendió esta estrategia y remarcó: “El plan A argentino es defender nuestros intereses con todas las herramientas que contemos”.

El canciller también cuestionó las acciones unilaterales del Reino Unido en el Atlántico Sur. En ese sentido, sostuvo que “mientras esté durando esa disputa y no se resuelva, ambos países no tienen que realizar medidas unilaterales”.

La negociación por la soberanía y la base de Ushuaia

Respecto del reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, Quirno ratificó que el Gobierno busca mantener una negociación bilateral con el Reino Unido. El funcionario dejó en claro que la discusión diplomática sobre la soberanía tiene como interlocutor al gobierno británico.

“La negociación bilateral es con el Reino Unido, no con los isleños”, afirmó el canciller al ser consultado sobre la postura argentina. Así, la Cancillería mantiene la línea de reclamar una instancia de diálogo con Londres para abordar la disputa territorial.

Por último, Quirno destacó la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia como parte de la estrategia argentina para fortalecer su presencia en el Atlántico Sur. “La defensa del Atlántico Sur es muy importante y es estratégico”, sostuvo al referirse al proyecto y al rol de las Fuerzas Armadas en la región.